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Mabel Lozano - Directora de cine en lucha contra la explotación sexual

"Las letras de trap y reguetón son de una misoginia y brutalidad increíbles"

"Las chicas no se paran a pensar en lo que están escuchando (...) Prohibir esas letras sería un error; hay que trabajar para que ellas y ellos tengan un pensamiento crítico"

Lozano se ha convertido en un referente en España en la lucha contra la explotación sexual por sus trabajos audiovisuales. // M.G. Brea

Lozano se ha convertido en un referente en España en la lucha contra la explotación sexual por sus trabajos audiovisuales. // M.G. Brea

Faro Impulsa presenta el próximo martes, día 4, la proyección de "El proxeneta", un documental de Mabel Lozano sobre la prostitución. Será a partir de las 19.00 horas, en el auditorio de la sede Afundación de Vigo. Lozano se ha convertido en un referente en España en la lucha contra la explotación sexual por sus trabajos audiovisuales que visibilizan la situación de las mujeres y niñas prostituidas.

- Vuelve a Vigo para arropar su documental "El proxeneta. Paso corto, mala leche". ¿Por qué debería verlo la gente?

-Los chavales saben muy poco de sexualidad, de trata, de prostitución. Todo lo están aprendiendo a través de la pornografía. También son gran demandantes y consumidores de pornografía que es la prostitución 2.0. La prostitución, en muchos casos, va de la mano de la trata porque en nuestro país la mayoría de las mujeres prostituídas son víctimas de la trata, son inmigrantes. Son mujeres que vienen buscando una oportunidad, en situación de máxima vulnerabilidad, y son explotadas. El punto de partida es la desigualdad inmensa entre hombres y mujeres, así como la violencia contra las mujeres. Es difícil hablar de igualdad entre hombres y mujeres mientras existan los clubes de alterne. No tiene que ver con la moralidad sino con los derechos humanos.

- ¿La abolición de la prostitución podría ser una solución al problema además de la educación?

-Tenemos en Europa todos los marcos, la regularización de Holanda, Bélgica y Alemania, donde hemos visto que la trata ha aumentado; la abolición en los países nórdicos y el paso adelante de Francia que tiene la ley más perfecta. La gente piensa que abolir es prohibir. El matiz es vital. Prohibir la prostitución significa multar a las mujeres. La abolición implica dotar de herramientas a las mujeres, cómo hacer que salgan de ese sistema de prostitución para la reinserción.

- Tengo la impresión de que en este país Hacienda persigue más a un autónomo o contribuyente cualquiera por un recibo de 35 euros que a un proxeneta.

-Esas cosas no las preguntan los hombres. Sí, es lamentable que Hacienda te persiga mucho más por cosas que tú hagas que por blanqueo de capitales procedentes de la explotación de las mujeres. El dinero de la prostitución, de la trata, es dinero b, dinero negro. El proxeneta protagonista de mi libro contaba que cuando se dedicaba a la trata tenían que poner las mesas enteras del puticlub para poner el dinero que ganaban. Persiguen más a un consumidor que no ha pagado el IBI de su casa aunque no haya podido que a proxenetas que tienen tres clubes. ¿Cómo se blanquea ese dinero procedente de la compra y venta de mujeres?

- Parece un tema de resolución difícil. He oído casos de hombres a los que les ofrecieron su iniciación sexual con prostitutas. ¿Será posible erradicar esto?

-Espero que sí. Es cierto que la prostitución está enquistada. La prostitución forma parte de la educación de este país. Se ve con una normalidad tremenda. El 38 por ciento de los hombres españoles consumen o han consumido prostitución. Son ocho millones y medio. Es una cifra brutal. Pero vamos a revertirlo, no todo va a ser negativo. Si el 38% consume significa que la mayoría de hombres no son demandantes de sexo de pago. Lo que tenemos que hacer es que esos hombres tengan una postura proactiva con el resto de los hombres. Somos las mujeres las que tratamos de visibilizar lo que supone la prostitución. Tenemos que apelar a ellos para que denuncien a los que van, para ir de la mano y pensar que nadie quiere que su hija sea prostituta, ni su hermana, ni su madre. Hay que trabajar a través de la educación. Llevo 15 años denunciando la trata. En este tiempo, ya he visto cambios, en los medios de comunicación, por ejemplo. Hasta hace dos días, se hablaba de la trata de blancas, ¿cómo que blancas? Son blancas, amarillas, negras... hombres. Es trata de seres humanos. Ahora, se habla más desde la normalidad, antes, parecía que no ocurría en España.

- El mensaje de la pornografía, con la cosificación y utilización sexual del cuerpo de la mujer, se ha extendido a vídeos musicales y letras que son consumidos desde muy tempranas edades.

-El trap, el reguetón... son brutales. Todo está hipersexualizado de una manera misógina diciendo 'vén aquí bonita que te voy a dar lo tuyo, que tal y que tal'. Escuchas las letras del trap y del reguetón y ves que las chicas no se paran a pensar en lo que están escuchando. Es de una misoginia y una brutalidad contra las mujeres increíble. La gente no se da cuenta de que eso hace mucho daño. No se puede prohibir que lo escuchen, eso sería un error. No hay que prohibir, hay que trabajar para que ellas y ellos tengan un pensamiento crítico y cuando lo vean sepan que eso no es lo normal, que eso es violencia contra las mujeres, que esas letras hablan de sumisión. Pornografía no es sexualidad, sexualidad es tener una relación en igualdad, con alguien que quiere, donde haya un deseo compartido, con afectividad.

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