La Nochevieja se cerró de una forma trágica en un hotel de Bastiagueiro, en el municipio coruñés de Oleiros, con el fallecimiento de un joven, E.G.C., de 31 años de edad, tras una pelea al parecer de un grupo numeroso de personas, que aún se investiga policialmente y que permanece rodeada de numerosas incógnitas.

Dos hombres resultaron detenidos a consecuencia de la tumultosa reyerta ocurrida en la madrudada de Año Nuevo en Oleiros, concretamente en un hotel situado en la zona de Bastiagueiro. El incidente tuvo como resultado la muerte del joven que respondía a las iniciales E.G.C.

La reyerta empezó en el interior del hotel Aticca 21, en As Galeras, situado en Bastiagueiro (Oleiros). Todo comenzó al enfrentarse un grupo de jóvenes que llegaron ya de madrugada y una familia que se encontraba alojada en el hotel y que disfrutaba de la fiesta en uno de los salones. Las causas de la riña no han trascendido, aunque testigos apuntaban a una "tontería" que se saldó inicialmente con unos empujones en la pista de baile y que posteriormente fue a más.

Un testigo relata que varias personas consiguieron disolver la primera pelea, pero que el enfrentamiento subió de tono ya en el exterior del hotel con unos diez implicados por grupo. Uno de los jóvenes agredió supuestamente a E.G. C. con un objeto, un cenicero, y la víctima se desplomó y falleció minutos después, pese a los intentos de reanimarlo de los familiares y los efectivos desplazados al punto. Los sanitarios solo pudieron certificar su muerte.

Los responsables del hotel alertaron a la Guardia Civil y al 112 al empezar la pelea. La central de emergencias desplazó a la zona a una ambulancia del 061, Policía Local de Oleiros y Guardia Civil. Constatado el fallecimiento del joven, el 112 solicitó también la colaboración del Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias (GIPCE), por si fuera necesaria su intervención para prestar apoyo a la familia de la víctima.

Tras tomar declaración a varios de los implicados en la pelea y a testigos, la Guardia Civil detuvo al supuesto agresor, D. M. E., coruñés nacido en 1992 que, según informaba ayer la Delegación, "inició posiblemente la pelea". Cuando llegaron los agentes, este joven se encontraba en el interior de su coche, mientras miembros de la familia del fallecido lo increpaban desde el exterior. El otro detenido, H.V.R..

Los empleados del hotel, que intentaron mediar en la reyerta, se mostraban ayer consternados por lo sucedido. Enrique G. C. falleció sin que ni sus familiares más cercanos ni su mujer, con la que se había casado recientemente, pudiesen hacer nada para evitarlo. A consulta de los medios, la Guardia Civil evitó ayer confirmar que la causa de la muerte fuese un golpe con un objeto contundente hasta conocer los resultados de la autopsia. Según ha podido saber este diario, la Policía Judicial sopesaba también otras posibilidades, como un posible fallo cardíaco o un golpe en la cabeza al desplomarse contra el suelo.