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Pierre-Marie Lledó: "La interacción social es un factor muy importante para tener un cerebro joven"

"Caminar 20 minutos al día pone en actividad las células madre" - "La revolución para combatir el alzhéimer o párkinson llegará a través de la medicina regenerativa"

El profesor Pierre-Marie Lledó. / Álex Domínguez

El profesor Pierre-Marie Lledó. / Álex Domínguez

Descubrir la interacción entre el cerebro y el cuerpo ha supuesto una gran revolución en la medicina. Así lo destaca el profesor Pierre-Marie Lledó, del Instituto Pasteur de París, que apunta a la medicina regenerativa como una opción para hacer frente a enfermedades como el alzhéimer o el párkinson.

- ¿El cerebro no es un órgano que permanezca inalterable en cuanto alcanzamos la edad adulta? ¿Evoluciona a lo largo de la vida con nuevas capas?

-Sí, y el ejercicio es un tema muy importante en este sentido, aunque lo veamos con sorpresa, porque cuando pensamos en el cerebro, pensamos solo en la actividad cognitiva. Sin embargo, estamos ante la gran revolución cuando los investigadores están equiparando el cerebro con el cuerpo y nos encontramos con sorpresas como que caminar veinte minutos al día pone en actividad las células madre.

- ¿Qué utilidad tienen estas nuevas capas en el cerebro?

-El impacto es importante. Ahora conocemos productos químicos que ayudan a estas células, que se pueden morir o quedarse. Lo que llamamos placer es un factor muy importante y con esto estamos aprendiendo cosas nuevas. Esto nos ayuda a tener procesos de aprendizaje, donde el placer y el deseo son muy importantes, como también lo es el ejercicio. Además, ahora somos conscientes de que la interacción social es un factor muy importante para tener un cerebro joven.

- ¿Esta plasticidad abre perspectivas para quienes sufren trastornos provocados por algún traumatismo o enfermedad degenerativa?

-Eso es un tema que nos motiva mucho para seguir investigando, que puede suponer una revolución en terapias que aún no tenemos. Para tratar las enfermedades neurodegenerativas no contamos con drogas, porque siempre hemos buscado factores en el cerebro y ahora vemos factores en el cuerpo que pueden favorecer la terapia. Por ejemplo, en mi laboratorio hemos visto que cambiando la sangre de un animal con más edad, al que le ponemos sangre de un animal más joven, el resultado es que mejora la memoria y el control de las emociones. También hemos encontrado una hormona que está en la sangre y que se produce a cualquier edad haciendo un régimen, reduciendo la carga calórica un 20%. Por lo tanto, si se hace régimen se puede vivir más tiempo y los cerebros se rejuvenecen. La revolución para la terapia de enfermedades como alzhéimer o párkinson puede llegar a través de estas estrategias, con la medicina regenerativa, la interacción entre el sistema inmunitario y el cerebro.

- ¿Vamos hacia una medicina regeneradora?

-Eso es. Ver si encontramos comunicación entre estos dos factores, que puede ser importante.

- Junto a ese cerebro reparado. ¿No hay también un cerebro aumentado, o bien dopado, que se perfila gracias a programas de adiestramiento cognitivo, a los psicoestimulantes, a las moléculas inteligentes y a implantes?

-En este sentido interesa mucho el tema del cerebro aumentado, pero en el mundo académico tenemos un comité ético y todo lo que pensamos y hacemos está regulado. Pero cuando uno ve esta forma de producción del mundo académico, que puede desembocar en un tema más mercantil que académico, se ve que la regla ética es el mercado. Y eso es un problema hoy en día, que el mundo científico progresa con reglas éticas, pero otros no tienen reglas éticas. Tenemos que pensar en el futuro del ser humano y establecer reglas internacionales.

- Se habla de memoria fortalecida, visión nocturna perfecta, control a distancia de robots... ¿Qué nos depara el futuro con las nuevas neurociencias?

-Eso es el futuro, pero hoy en día en Estados Unidos en una universidad el 30% de los alumnos toma unas drogas que funcionan para tratar a la gente con narcolepsia y que permiten trabajar durante tres días sin dormir. El tema o conflicto al que nos enfrentamos está en la equidad y ver por qué el resto no lo ha tomado, por qué no las conocen o por qué son caras.

- ¿Qué opina de la microbiota? ¿Es el intestino el segundo cerebro?

-Esto es una revolución, ya que demuestra que el cerebro no funciona solo, sino que trabaja con otros sistemas. El microbiota es una colección de bacterias, parásitos, virus... Todo funciona junto y producen químicos. Por ejemplo, cuando hablamos de deseo hablamos de serotonina, pero el 80% de la serotonina que tenemos en la sangre no la producimos con el cerebro, debemos tener una microbiota que la produce. También conocemos depresiones que vienen de un desequilibrio de bacterias y que no pueden ser tratadas con antidepresivos, sino con probióticos.

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