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La "base real" de las leyendas del hombre del saco y el 'sacaúntos'

Uno de los terrores colectivos, una 'ola' de miedo en la historia ha sido provocada por los "boticarios sacauntos", que supuestamente hacían medicamentos con grasa humana y dado que hace dos siglos se les atribuían poderes de mejoría de dolencias articulares e incluso de la tuberculosis. La historiadora gallega repara, precisamente, en el primer capítulo de su libro en uno de los capítulos de esa índole ocurrido en Galicia: el enigma del boticario Montenegro, documentado en Viveiro en 1835 y al que se acusó incluso a través de pasquines de usar la grasa humana para ungüentos.

Pero de esa época proceden los relatos para atemorizar -y prevenir- a los más pequeños, basados en el hombre del saco o el sacaúntos. Al final de sus intervenciones con el público, Monje reconoció: "Hace dos siglos, a los niños de la plebe les pasaba de todo; está documentado el caso de un niño de 19 meses de Agolada, que fue secuestrado y cuya sangre se usó para tratar a un chico afectado de tuberculosis", aseguró. Precisamente, la periodista avanzó su interés por escribir y seguir investigando esos casos sobre los niños perdidos de la historia -y tampoco descartó indagar en las vidas de las víctimas de Romasanta, el conocido licántropo de Allariz-.

En su libro reciente, la autora también recala en los casos de medicina documentados y desconocidos de bebedores de sangre y mercaderes de carne. "Existieron los bebedores de sangre, muchas veces para tratamientos médicos, pero que eran gente pálida, anémica y delgada", explicó, al tiempo que enfatizó que fue un gallego, el Padre Feijóo, una de las primeras voces en hablar de la figura de los vampiros en Serbia, muy alejados de la imagen actual, vinculada a través de naturalistas españoles a los murciélagos.

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