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Enrique Dans: "Las grandes tecnológicas ocultan que nos espían"

"Es penoso que la mitad de los escolares quiera ser 'influencer'"

Enrique Dans. // FdV

El incierto futuro que se avecina acuciado por el cambio climático que provocará ingentes oleadas de migrantes reclama el auxilio de las nuevas tecnologías para evitar que nuestro planeta se convierta en un apocalíptico 'Mad-Max', avisa Enrique Dans, profesor de innovación en el IE Business School y experto en sistemas de información que desde 2003 comparte en su blog sus vastos conocimientos sobre la transformación digital que nos ha pillado con el pie cambiado. Dans intervendrá mañana en el Club FARO. Decidido a explicar las claves de este mundo en permanente cambio, Dans publica ahora 'Viviendo en el futuro' (Deusto) para lamentar que la mitad de los niños aspire a ser influencer y quitar la venda de los ojos a los ciudadanos porque "las grandes tecnológicas nos espían" como lo hacía el carcelero del panóptico de Bentham sin que nos demos cuenta y, lo que es peor, haciéndonos creer que eso es algo normal.

-¿Qué ha supuesto la irrupción de los blogs?

-A mí me ha abierto la puerta a publicar lo que quiera sin depender de un editor, de un espacio o de unos tiempos. Ha sido una liberación que además me obliga a documentarme y a leer constantemente.

-¿Así que ya todos somos periodistas?

-¡Qué va! El periodista tiene otra preparación, está obligado a la verificación de las fuentes y a contrastar las noticias. Habría que preparar a todos los ciudadanos para que hiciesen lo mismo y evitar así las fake news. Se engaña antes a un lector que a un periodista.

-Me deja más tranquila, señor Dans.

-El periodismo es hoy más necesario que nunca. El error de las redes sociales es que no contratan a periodistas sino a verificadores de noticias.

-¿Qué es más importante: tener muchos lectores o contar con una audiencia crítica?

-Me trae sin cuidado el número de visitas de mi blog. Una audiencia de calidad siempre aporta madurez a tus ideas y además influye en la forma en la que las expones.

-¿Dónde queda su libertad como escritor si son sus lectores los que deciden lo que usted escribe?

-La resistencia existencial no funciona. No cambian mis ideas pero influyen en la manera en las que las expreso.

-¿Qué interés tienen sus blogs tecnológicos?

-Trato de ayudar que la gente entienda los cambios que se producen constantemente, sus consecuencias y a que sepan interpretarlos.

-Pero la gente cada vez está más desinformada.

-Está más saturada porque hay más fuentes de información pero tan sesgadas que solo te cuentan lo que tú quieres oír.

-¿Quién defiende el derecho de los ciudadanos a estar correctamente informados?

-Mark Zuckerberg ya dijo que no deberían ser las redes sociales las que deciden lo que es verdad o no. No hay nadie en estas redes que proteja al lector porque funcionan como francotiradores en busca de los más sensibles. Las redes sociales cumplen con la necesidad de la gente de estar en contacto pero generan graves problemas con procesos de desinformación masiva que ya han alterado la democracia de 60 países. Deberían sacar a las redes sociales de las campañas electorales.

-¿Qué papel juegan los políticos en defensa de los usuarios de la red?

-Los políticos no saben cómo abordar estos asuntos porque desconocen cómo funcionan.

-¿Qué le debemos a Shawn Fanning, quien según usted decidió cambiar el mundo hace veinte años, cuando solo tenía 18?

-La constatación de que la tecnología iba a permitir hacer cosas inimaginables hasta aquel momento. Consiguió que la gente encontrase la música que quería sin necesidad de ir a una tienda. Con Napster se abrió el grifo para compartir música entre sus usuarios.

-Y al parecer ha napsterizado la economía. ¿Qué es eso?

-Que se han caído las barreras de la distribución y así han aparecido intermediarios nuevos como Spotify que viendo que los usuarios se van a descargar la música te cobra por el servicio prestado. Netflix lo hizo con los contenidos audiovisuales pero cada vez hay más aplicaciones de este tipo. Ahora el riesgo es que vuelva la piratería.

-¿Hacia dónde nos lleva el sistema Bit Torrent, tan denostado por los intermediarios?

-Es un protocolo muy eficiente para el intercambio de archivos. Los descarga de un montón de sitios para después reconstruir uno propio que se guarda en el destino.

-El Skype no está haciendo muy felices a las empresas de telefonía.

-Ahora se han dado cuenta de que facturar por minuto o distancia es absurdo. Lo que venden hoy es el ancho de banda y ese es su gran negocio porque pagas siempre más de la banda que gastas.

-¿Cómo va la búsqueda de inteligencia extraterrestre?

-Tenemos cada vez más formas de buscarla y lo que se hace ahora es descifrar el significado de cualquier onda que llegue a la Tierra.

-¿Cómo afecta a nuestro bienestar el peer to peer o P2P?

-Es una forma de buscar eficiencia en las conexiones para ganar rapidez. Ahora tenemos más ancho de banda y el P2P preocupa menos. Fue muy estratégico cuando las conexiones eran más pequeñas y se caían constantemente.

-¿Contribuirán de verdad las nuevas tecnologías a hacernos más iguales?

-No, al revés. La desigualdad ha aumentado y antes de que el ordenador se rebele contra nosotros te aseguro que se rebelarán muchas personas por las insostenibles desigualdades existentes. Los que montaron las empresas tecnológicas se han convertido en multimillonarios pero la pobreza sigue. Conciliar la vida laboral y familiar no es fácil y tenemos un grave problema con el medio ambiente.

-Y al mismo tiempo somos cada día más vulnerables porque las grandes tecnológicas nos tienen permanentemente controlados y teledirigidos a través de un conocimiento de nuestros datos más exhaustivo del que nosotros mismos poseemos. ¿Haría falta al menos un cambio en el contrato social?

-Desde luego que sí. Vemos con pasmosa naturalidad que nos espíen. Nos parece normal y habría que plantearse que no lo es. Hay que controlar esa explotación de nuestros datos personales, legislarla o que sea opcional. Pagar al mes a Google para que me deje en paz y no se fije en lo que estoy haciendo ni me ponga publicidad. Las grandes tecnológicas ocultan que nos espían.

-Dicen algunos filósofos que internet está sustituyendo a Dios y al gran panóptico de Bentham.

-Así es. El panóptico de Bentham es ese diseño de cárcel en la cual el vigilante te ve siempre pero tú no sabes si estás siendo vigilado. En función de lo que pones en una red social tratamos de parecer lo que no somos pero el carcelero tiene tanta información que es capaz de dirigirnos desde nuestra propia mente.

-¿Qué papel juegan los influencers en esta revolución?

-Comienzas en una red social para conectarte con tus amigos y acabas de influencer aspirando a ser una especie de estrella a la que le pagan y regalan cosas. Es una perversión del objeto social. Es penoso que la mitad de los escolares quiera ser influencer.

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