El fenómeno "Fariña" sigue ampliando su universo y la historia de Sito Miñanco y el narcotráfico gallego lanzan sus redes en otras rías para captar nuevos lectores. Tras convertirse en una de las series más exitosas de los últimos años -de Antena 3 llegó hasta Netflix-, el libro de Nacho Carretero regresa al papel, aunque en esta ocasión en formato de novela gráfica en una adaptación del dibujante Luis Bustos que sale con una tirada inicial de 10.000 ejemplares, cinco veces más que la primera edición del libro, en 2015. Se edita además en gallego (Xerais) y en catalán. Y al cómic, que se presentó ayer en Madrid, hay que sumarle la obra de teatro, que llega precisamente a Vigo este fin de semana y que ha tenido que ampliar su número de funciones -de dos a tres- debido a la fuerte demanda de público.

Sin embargo, y como el mismo Carretero recuerda en el epílogo del cómic, publicado el sello editorial Plan B del grupo editorial Penguin Random House, el camino hasta aquí no estuvo exento de obstáculos, ya que el libro fue secuestrado por la Justicia tras ser denunciado por el exalcalde de O Grove Alfredo Bea por supuesta vulneración al derecho al honor.

Según Carretero (A Coruña, 1981), el ilustrador madrileño ha sabido ser muy fiel al libro y ha conseguido un cómic que se lee "con una intensidad brutal". "Fariña" sigue, según el periodista, la estela abierta por tebeos como "Maus" de Art Spiegelman y los de Joe Sacco, en los que periodismo y cómic se dan la mano.

Reconoce que cuando comenzó a escribir "Fariña" no podía imaginar la repercusión que tendría. "Mi intención era contar la historia del narcotráfico gallego utilizando otro lenguaje y, sin perder el rigor periodístico, acercarlo a la gente. Lo que vino después formaba parte del mundo de la fantasía. Y estoy contento no solo por 'Fariña', sino porque demuestra que el periodismo flexible y abierto a otros lenguajes funciona. El periodismo está evolucionando mucho y muy rápido, y se está dando la mano con otros formatos, lo que al final, es una forma de contar la misma historia, en este caso un capítulo oscuro de la historia de Galicia, de distinta manera para llegar a mucha más gente", afirma.

Carretero cree que corresponde a cualquier comunidad madura sacar sus tabúes y sus capítulos negros de un cajón y explotarlos narrativa y culturalmente, como ha hecho Italia con la mafia, por ejemplo. "Yo veía que en Galicia también teníamos ese problema de corrupción y de narcotráfico, y que el periodismo siempre había estado a la altura pero que cualquier cosa que se saliera de ese ámbito parecía un tabú, y a mí me parecía que eso podía y debía romperse. La sociedad gallega ha demostrado su madurez al preocuparse por el narcotráfico pero a la vez saber explotarlo culturalmente", dice.

Hasta el delantero del Celta Iago Aspas se comprometió en el programa "La resistencia" a festejar su siguiente gol -y así lo hizo en el último partido- haciendo que cargaba fardos de droga, lo que para Carretero constata esta madurez de la sociedad gallega, capaz de bromear y de reírse con algo que hasta hace poco le daba vergüenza reconocer.