10 de septiembre de 2019
10.09.2019

Rías Baixas introduce en bodega el primer millón de kilos de uva "sana y de calidad"

La primera uva de la Denominación de Origen empezó a entrar el 28 de agosto - La dificultade para encontrar jornaleros es el punto negativo

10.09.2019 | 00:48
Un viticultor en plena faena, en el Concello de Meis. // M.M.

Esta semana se intensifica la vendimia que había arrancado el 28 de agosto, sobre todo en pequeñas bodegas, plantaciones familiares y grandes industrias vitivinícolas que querían elaborar los pies de cuba, espumosos u otros vinos especiales. Ayer ya se notó que la recolección está lanzada, y al final de la jornada el cómputo en la Denominación de Origen Rías Baixas se elevaba hasta casi un millón de kilos.

En este aún tímido arranque de la recolección se introdujeron en bodega 574.561 kilos de uva -toda de la variedad albariño- procedente de viñedos de O_Salnés, casi 132.000 kilos en Condado do Tea -albariño y treixadura- y cerca de 28.000 kilos de uva albariña en O Rosal.

Este primer millón de kilos -la previsión es de unos 37 millones- demuestra que la campaña está en marcha, aunque bien es cierto que a un ritmo pausado. Como lo es que se acelerará a partir de mañana, y sobre todo desde el próximo fin de semana.

"Lo mejor de todo", sostienen tanto los viticultores como los bodegueros consultados ayer, es que "la uva está en perfectas condiciones; está sana y tiene gran calidad, por lo que obtendremos de nuevo un vino espléndido".

Así lo indican tanto los adscritos a la Denominación de Origen Rías Baixas como aquellos que permanecen al margen de esta marca de calidad y diferenciación. Todos apuntan que "es un buen año", y aunque se espera una leve reducción de producto en relación con el formidable ejercicio anterior, el volumen final resultará positivo para el sector vitivinicultor.

A la espera de ver cómo evoluciona la campaña, "a estas alturas puede decirse que todo pinta bien", señalan los viticultores que ayer se encontraban bajo las parras cortando racimos. Quizás menos que otros años, pues tanto ellos como los bodegueros confirman que "cada vez hay menos gente que quiera trabajar en esto".

Las dificultades para encontrar jornaleros, de las que dio cuenta FARO hace días, parecen hacerse notar, siendo este, quizás, el único aspecto negativo de la presente vendimia.

Para más inri, incluso hay personas que están contratadas pero ayer no se presentaron a su puesto de trabajo, con el consiguiente trastorno para las bodegas afectadas.

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