-La santidad es una llamada para todos los bautizados, para todos los hombres. Es una puerta abierta, es la vocación humana, que es alcanzar el amor infinito, el amor perfecto y la santidad es eso. Ahora, los requisitos para ser considerado santo de altar son haber dado la vida por la fe y no haber antepuesto la propia vida terrena a la vida eterna. Si se prefiere el amor infinito de Dios a la vida temporal y morir, y eso son los mártires, que tienen mucho coraje espiritual y que han entregado la vida día a día, y eso se demuestra en que tienen fama de santidad entre la gente, han vivido la caridad, la esperanza y la fe de manera coherente, y eso tiene que ser corroborado. Entre los mártires y las virtudes heroicas, el Papa Francisco ha abierto una vía de canonización para los que dan su vida por amor al prójimo y por el momento aún no hay ningún proceso abierto. ¿Hay casos que son por fe o por entregar la vida por otra persona? Este tipo de casos pueden abrirse. Si hay un cristiano bueno, normal... Por ejemplo, el "héroe del monopatín", que fue un madrileño (Ignacio Echeverría) que en el atentado de Londres dio su vida por salvar a un policía y una chica. Estamos pensando en introducir la causa de este madrileño por esta vía. Era buen católico normal, de base, que iba con su misal. Hace este gesto heroico y podría ser un caso de canonización por su ofrecimiento libre y voluntario.