13 de agosto de 2019
13.08.2019
la vida es juego

"Doom 3" o el miedo a las esquinas

Las consolas reciben una versión de este juego de 2004, famoso por la iluminación y los sustos

13.08.2019 | 02:29
Portada de "Doom 3". // Comunidad Xbox

Puede parecer que fue ayer, pero el 2004 es un año remoto. En videiojuegos, fijarse en un título de aquella época equivale en cine a hablar de una película de hace 30 años. "GTA San Andreas", "Metal Gear Solid 3", "Half-Life 2" o la consola Nintendo DS, suenan ya en la lejanía. El 2004 también fue el año de la tercera parte de "Doom". Un juego que ahora vuelve a la vida para la Play Station 4, Xbox One y Switch. Un aperitivo del que puede ser el verdadero bombazo de finales de año, "Doom Eternal".

La primera vez que salió a la luz la posibilidad de seguir adelante con la saga "Doom" tras la segunda parte fue en 2001. El uso de la luz que hacía el juego dejaba en pañales a lo que se había visto en la secuela, que salió en los ordenadores del año 1994, de cuando todavía se contaba en pesetas.

"Doom 3" tuvo tres particularidades que estaban intrínsecamente relacionadas y por las que hoy todavía se recuerda al juego. El título fue capaz de fabricar una de las primeras medias horas más adrenalíticas del siglo. Susto tras susto, el juego salía con el látigo en la mano para espolear a los jugadores, aunque con el paso de las horas se iba diluyendo. La razón por la que este "Doom" era tan infartante, es por el uso de la iluminación. El juego de luces y sombras era tan retorcido que en cualquier esquina podía abalanzarse un horrible enemigo.

"ID Software", sus responsables, hicieron un poco de trampa para generar la atmósfera opresiva a la que el juego sometía al jugador. Para escudriñar las sombras, había una linterna que nunca se podía usar a la vez que un arma. Aunque el paso del fogón a la pistola de turno se podía hacer en menos de un segundo, era complicado tener la mente fría para recordar que, la ametralladora que podía salvarte la vida, se sacaba pulsando el número dos del teclado cuando un bicho amorfo te sorprendía doblando un pasillo.

Ese pequeño truquillo se corrigió en las muchas reediciones que tuvo el juego. Y en la versión que ahora llega a las máquinas actuales, no está presente. Aún así, recorrer esa base marciana infectada de soldados zombie y demonios del infierno -no es un insulto sino su lugar de procedencia- sigue teniendo cierto encanto. Más si por ejemplo se puede disfrutar en Nintendo Switch, donde dadas sus características, menos se nota el envejecimiento del juego.

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