10 de agosto de 2019
10.08.2019

Cristina Lago: "La motivación nos mueve y nos cambia la vida"

"La inclusión es proporcionar a las personas aquello que necesitan como ciudadanos", asegura

10.08.2019 | 02:50
Cristina Lago . // Ricardo Grobas

Cuando se emociona, Cristina Lago (Vigo,1962) es incapaz de retener su acento argentino. Criada al otro lado del Atlántico, me cuenta con verbos aspirados que regresó a Vigo cuando tenía treinta años. Aquí puso en práctica junto a Marcos Estévez todo su conocimiento como profesora de educación especial fundando en 2002 el proyecto que le mereció el reconocimiento de las autoridades políticas gallegas: Igual Arte. Ella es la presidenta.

-El nombre de la fundación (Igual Arte) no es fortuito.

-En Igual Arte nuestro objetivo es que el arte sea accesible a todo el mundo. El arte tiene muchas vertientes y potencia sobre todo la comunicación, la creatividad y el gusto. Desde nuestra perspectiva, el arte es innato y por tanto es patrimonio de todos. Las personas con diversidad funcional pueden tener menos desarrollada una capacidad, pero no por ello carecen de sensibilidad ni de gusto.

-Atienden a alumnos con necesidades educativas especiales.

-Hablamos de personas con diversidad funcional. Por la mañana trabajamos con chicos mayores de 18 años que comen aquí: es su centro de referencia. Y por la tarde vienen personas desde los dos años hasta sexagenarios. Proceden de otros centros, muchos vienen a Igual Arte como lugar de actividades extraescolares.

-Prefiere hablar de diversidad y no de incapacidad.

-Todos tenemos incapacidades para realizar determinadas tareas. La motivación es lo que nos mueve y lo que nos cambia la vida. El derecho es de todos. Y aunque los derechos entre personas son distintos, hay que equipararlos, por eso hablamos de diversidad, si no hubiera pluralidad, la vida sería un aburrimiento.

-¿Cómo tratar en la calle este tema?

-Nunca desde la sensiblería facilona. En realidad, ese no es nuestro espíritu. Es cierto que en la prensa estas cosas se tapan y crean como una tierra de nadie. Da miedo y hay que informar desde la naturalidad. Cuando la gente lo conoce, lo ve de otra manera. Me parece que es importante que seamos todos ciudadanos del mundo.

-A usted la admirarán.

-No comparto la idea de que los profesionales seamos personas entregadas y con una paciencia infinita. Eso es un mito. Lo nuestro es un trabajo vocacional. Hacemos lo que hacemos porque nos gusta. Además, como todos los docentes, debemos estar reciclándonos, buscar herramientas nuevas y tratar de no conformarnos nunca.

-¿La inclusión es mirar a una persona con los mismos ojos con los que ella te mira?

-Nos llenamos la boca hablando de inclusión, pero después no la ponemos en práctica. No significa que a todos nos traten igual. Todos tenemos nuestras diferencias y hay que ser conscientes de ellas. La inclusión es dar a las personas lo que necesitan como ciudadanos. En el caso de nuestros alumnos, esa diferencia es una discapacidad. A nivel escolar, la inclusión no significa que ellos estén en un aula cualquiera como un compañero más, sino que estén en un aula y se les proporcione las herramientas para que puedan disfrutar. Seguramente necesiten una adaptación del material y un profesor que los apoye en determinadas cuestiones. La inclusión real es proporcionar lo que cada uno necesita para sentirse dentro de una sociedad que le pertenece a todo el mundo.

-Han producido un cortometraje, han dado una gira teatral y organizan ahora el cuarto certamen artístico.

-Pretendemos que nuestros alumnos se profesionalicen en el arte. El arte es subjetivo, te puede gustar una pintura más o menos, pero siempre hay un trabajo detrás. Trabajamos en total cuatro aspectos: danza, música, fotografía y expresión plástica. A los chicos se les da a mayores la oportunidad de profundizar en una de esas expresiones. Para ello hay personas que los asesoran, pero siempre valorando su elección.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook