08 de julio de 2019
08.07.2019

El obispo de Tui-Vigo ordena a dos sacerdotes y un diácono permanente

Durante la ceremonia religiosa, celebrada en la catedral de Tui, monseñor Quinteiro instituyó a dos seminaristas como lectores

08.07.2019 | 01:23

El obispo de la diócesis de Tui-Vigo, monseñor Luis Quinteiro Fiuza, ordenó ayer dos sacerdotes y un diácono permanente, en una ceremonia que se celebró en la catedral de Tui. Asimismo, la eucaristía incluyó la institución de dos seminaristas como lectores.

Uno de los prebísteros ordenados ayer es Juan de Olazábal Zarauza, nacido en Vigo, de 36 años. Pertenece a la parroquia de San José Obrero y Santa Rita, y desde su ordenación como diácono, el 1 de julio del pasado año tras haber completado la formación filosófica y teológica propia del periodo como seminarista en el Seminario Mayor "San José" de Vigo, ha desempeñado su ministerio diaconal en la parroquia de la Inmaculada Concepción.

El otro nuevo sacerdote es Sebastián Castro Miranda, natural de Fornelo de Montes, de 25 años, que, tras completar sus estudios en el Seminario Mayor "San José", fue ordenado diácono también el 1 de julio del año pasado y completa actualmente su formación compaginándolo con la tarea de ejercer como secretario del obispo.

En la misma eucaristía, el laico Luis Enrique Álvarez fue ordenado diácono permanente. Natural de Vigo, Álvarez es profesor de Filosofía. Casado y padre de familia, desarrolla las funciones propias del acólito en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Vigo, donde se prevé que continúe. El diaconado permanente, que es diferente al diaconado como paso previo para recibir el orden sacerdotal, es un sacramento que otorga una gracia especial para la que los candidatos se preparan con una formación doctrinal de 4 años y que precisan, en el caso de ser casados, una edad mínima de 35 años y el consentimiento de su esposa.

Por último, fueron instituidos lectores los seminaristas Jesús García y Gabriel Gómez. El ministerio del lectorado a los seminaristas se concede como un paso en el camino de preparación al sacerdocio.

"Esta celebración es un acontecimiento extraordinario que infunde en todos los fieles la alegría y la esperanza de que se siguen suscitando vocaciones de entrega total a Cristo en el servicio a la Iglesia", expresa el obispado de Tui-Vigo en un comunicado.

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