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Iago Cornes : "A través del squash le damos un futuro a niños con pocos recursos"

El entrenador y exjugador compostelano dirige en Cleveland un programa que aúna deporte y apoyo educativo

Iago Cornes, con alumnos del proyecto Urban Squash Cleveland.

Iago Cornes, con alumnos del proyecto Urban Squash Cleveland.

Creció en la cancha, sus padres fundaron el club Squash Santiago y su hermano pequeño Carlos es subcampeón de Europa con la selección de España. Él también fue jugador profesional de un deporte por el que siente "pasión" y en 2005 cruzó el Atlántico para trabajar como entrenador, otra faceta que siempre le gustó cultivar. Pasó por clubes de Filadelfia, St. Louis y Florida hasta que, hace cuatro años, Iago Cornes (Santiago, 1981) tomó "una de las mejores decisiones" de su vida para convertirse en el director de Urban Squash Cleveland, un programa educativo para ayudar a niños de familias con pocos recursos.

"El objetivo es que tengan un futuro, hábitos saludables y posibilidades de desarrollo social y académico. Y el deporte es un vehículo para lograrlo. Es muy gratificante ayudar a niños que creen que no están preparados o no se merecen esas oportunidades para crecer. Aprenden a jugar al squash, pero también les ayudamos con sus estudios y a mejorar su autoestima", destaca.

El proyecto, que arrancó en 2012, les brinda respaldo hasta la educación superior y sus porcentajes de éxito son muy prometedores: "El 98% de nuestros alumnos acaban su etapa escolar, cuando la media estatal y nacional en colegios públicos es inferior al 40%. Y el 75% de ellos se matricula después en carreras. Seis jóvenes empezarán su segundo año en la universidad después del verano".

La organización tiene convenios con varios colegios y universidades y el pasado octubre inauguró su propio centro de desarrollo juvenil en la Urban Community School con la presencia del compostelano Borja Golán, "el mejor jugador de la historia en España".

"Tenemos 50 niños desde 4º grado que además de entrenar, acuden a tutorías para recibir ayuda con sus deberes y su desempeño escolar. Y el fin de semana participan en torneos o en actividades de todo tipo enriquecedoras para ellos como excursiones o servicios a la comunidad. También tenemos campamentos de verano y un elemento muy importante es que los exponemos continuamente a un ambiente académico y a una diversidad a la que no están acostumbrados", explica Iago.

El programa forma parte de SEA ( Squash & Education Alliance), una iniciativa educativa creada por Greg Zaff hace más de veinte años y que en la actualidad engloba a 21 proyectos y alrededor de 1.700 estudiantes en EE UU, además de contar con afiliados en Canadá, Colombia, India y Sudáfrica.

La mayoría de la financiación de Urban Squash Cleveland procede de mecenas y empresas: "La gente, aunque no tenga una gran capacidad económica, suele ser altruista. Los estadounidenses quieren ayudar a su comunidad", reconoce Iago, que durante su estancia en Filadelfia también colaboró como voluntario en otra iniciativa educativa.

La mayoría de alumnos del programa son de origen latino y afroamericano, aunque también cuentan con varios refugiados de Oriente Medio y África. "En los colegios y universidades estadounidenses se juega muchísimo al squash y nuestros estudiantes tienen la oportunidad de acceder a becas si tienen buenas notas", apunta.

Y otra diferencia con nuestro país es que hay más oportunidades para los entrenadores. "Su labor está más valorada en EE UU. En España hay profesionales muy buenos a los que les cuesta tener una estabilidad. Por lo que me cuenta mi hermano, el squash ahora está dando otro subidón, sobre todo en las ciudades y en Galicia hay mucha actividad", celebra.

Aunque la mayoría de su tiempo lo dedica a la gestión y dirección, también intenta "entrar en la cancha una o dos veces a la semana" para disfrutar con su joven equipo. "Además de todo lo que te aporta dirigir una organización que ayuda a niños, también tengo la oportunidad de conocer a gente impresionante que quiere ayudar a su comunidad. Me encanta lo que hago", asegura.

Iago dejará la "tranquila y relajada" ciudad de Cleveland en breve para regresar a Galicia y disfrutar de unos días de vacaciones de Aguiño. "Además de pasar tiempo con la familia y amigos comeré todo el marisco y pescado que pueda", desvela entre risas sobre sus intenciones.

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