Seriesyonkis no eran los piratas y así lo dictaminó ayer una jueza de Murcia, que ha absuelto a los administradores de las webs donde se podían piratear películas. ¿Por qué? Expertos señalan que es porque cuando se hizo la denuncia, eso no era un delito.

Han pasado más de dos meses desde que el juicio más importante contra la piratería comenzara en el juzgado de lo Penal número 4 de Murcia, comunidad autónoma en la que nació una de las webs de enlaces de descarga de contenidos audiovisuales más populares de España.

Como acusados, se llevó al banquillo a los cuatro responsables de aquellas webs que, según las productoras de cine, llegaron a causar un perjuicio de casi 550 millones de euros. Eran el murciano Alberto G.S., fundador de la primera web en 2008, y quienes luego se la compraron, Alexis H., Jordi T.B. y David M.O.

Esta jueza, Isabel María Carrillo Sáez, entiende que los acusados no habían cometido un delito contra la propiedad intelectual entre 2008 y 2014 porque las webs que administraban -películasyonkis.es, seriesyonkis.es y videosyonkis.es- no alojaban contenido audiovisual, sino enlaces que llevaban a los contenidos.

El procedimiento del pirateoera sencillo y los usuarios de internet lo ejercían de manera descontrolada: hubo observatorios que denunciaron que las horas de descargas ilegales superaban con creces las posibilidades de verlas en una sola vida.

El usuario accedía a través de los dominios alojados en un servidor a enlaces que redirigían a cualquier tipo de material audiovisual -con o sin derechos de propiedad intelectual-, para su visionado en línea o su descarga directa.

Pero no es hasta la publicación de la Ley 21/2014, y en línea con esa, la reforma del Código Penal de 2015, cuando se introducen nuevos sujetos responsables de las infracciones de modo que, a partir de ese momento, ya pueden ser culpables también quienes induzcan o cooperen en la descarga, y no solo quienes lo hicieran directamente.

La sentencia argumenta, en ese sentido, que en el periodo a que se refiere la conducta de los acusados, la jurisprudencia ha sido partidaria de considerar que la tarea de "enlazar" era una conducta atípica, pero no delito.

"Lo que hemos visto a lo largo del proceso es que nunca quedaba del todo claro dónde estaba el contenido y, al final, ese ha sido el argumento de la defensa: que ellos eran solo una web de enlace y no realmente los que tenían el contenido", ha señalado Miguel Pérez, presidente de la Asociación de Usuarios de Internet.

La sentencia, que no es firme y puede ser recurrida, confirma que las webs no contenían ningún tipo de contenido audiovisual, sino que se limitaban a la publicación de los enlaces que conducían a otros servidores donde se alojaban las obras.

Recurso de EGEDA

La Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales Epañoles (EGEDA) ha anunciado que recurrirá la sentencia.

Personada en el proceso judicial, manifiesta en un comunicado su disconformidad con una sentencia que, en su opinión, debía haber tenido en cuenta la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en el caso de Svensson, según la cual "la actividad de enlazar es un acto de comunicación pública".