13 de junio de 2019
13.06.2019

El mito desteñido de la mujer gallega

Expertas en antropología critican que siga vigente el estereotipo de la fémina galaica del rural y fuerte

13.06.2019 | 02:22
Exposición con las fotografías de Ruth Matilda Anderson // Bernabé

Los mitos nacen, algunos se hacen fuertes y, finalmente, muchos caen o se desvanecen. Expertas y especialistas en antropología se reunieron ayer en Santiago de Compostela, en el Consello da Cultura Galega, para subrayar y hacer entender de una vez por todas que la idea del matriarcado gallego es un estereotipo que sí tiene que ver en algo con la realidad pero que la ha simplificado demasiado.

Así lo expuso ayer Nieves Herrero, profesora de Antropoloxía Social en la Universidade de Santiago de Compostela (USC), en su conferencia "A muller galega", construción e crítica dun estereotipo dentro de las jornadas "Mulleres e Antropoloxía en Galicia".

Preguntada por este diario, Herrero señala que el estereotipo de la mujer gallega vinculado a la mujer rural que trabaja en el campo, que es fuerte y que sustituye al hombre cuando marcha a la emigración o al mar, que se encarga de gestionar la casa se enmarca en el "discurso nacionalista" sobre la identidad de Galicia. "O nacionalismo usou esta metáfora de xénero para lexitimar esa idea de muller que representa de onde vimos" y que, de paso, sirve para "afirmar" la identidad de la nación, explica.

Así, se compone una "idea mítica" del pasado, de una sociedad rural "idealizada" y vista con una mirada "romántica" influida por las premisas del folclore, añade la profesora universitaria. A pesar de haber transcurrido décadas y décadas de la conformación de ese ideario, este sigue vigente, "presente na nosa sociedade como o mito da muller galega forte. É un esquema cultural do que se segue botando man en moitas ocasións"y que Nieves Herrero contrapone al discurso feminista que defiende que hay distintas feminidades y que las mujeres son "múltiples" y "diversas".

Por su parte, María Xosé Porteiro, coordinadora de la Comisión de Igualdade del Consello da Cultura (CCG), concreta que lo que le falta al mito de la mujer gallega es "recordar que é suplente do poder masculino que está polo xeral na emigración, mo mar ou noutro lugar. A muller queda co rol de muller e xestora do colectivo familiar. En canto retorna o home, ela retorna ó lugar tradicional. Son funcions sociais sociolóxicas, non ten que ver co xénero senón coa necesidade en cada momento".

Porteiro e Mariám Mariño, esta última técnica de la Comisión de Igualdade del CCG, aprovecharon para presentar en las jornadas un especial de mujeres extranjeras y relevantes que visitaron Galicia desde el siglo XVI hasta el XX y que en sus textos y fotografías contribuyeron a expandir el estereotipo de mujer gallega o incorporaron alguna crítica al rol o roles de la figura femenina en la región.

Este especial, señala Mariño, se inserta en el Álbum das mulleres que se podrá consultar en http://culturagalega.gal/album. Allí se mostrarán datos, historia y aportaciones de 15 personajes femeninos procedentes de Reino Unido, Suecia, Estados Unidos, Alemania y Cataluña.

La referencia más antigua es la de Brígida de Suecia que peregrinó en el siglo XIV a Galicia para visitar el sepulcro del Apóstol. Un año después de ese viaje escribió un libro. Otra figura importante fue la de la fotógrafa norteamericana Ruth Matilda Anderson que retrató Galicia en el siglo XX o la alemana Margot Sponer, lingüista, la primera que hizo una tesis sobre el gallego y que llegó a publicar en la revista "Nós".

Ruth Matilda Anderson era una joven fotógrafa que recibió el encargo de The Hispanic Society of America de poner rumbo a Galicia y captar en su cámara de fotos el sentir de todo un pueblo. Entre 1924 y 1926, cruzó el noroeste peninsular e inmortalizó a sus gentes. Las fotos de las mujeres trabajadoras en el campo o en la costa llegaron hasta América para prolongar el mito de la mujer gallega trabajadora y abnegada. Casi un siglo después, no obstante, sus imágenes en blanco y negro nos siguen arrebatando la atención.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
FaroEduca