14 de abril de 2019
14.04.2019

Un estudio evidencia que seguir la dieta atlántica adelgaza y reduce el colesterol

Tras seis meses, los participantes redujeron el nivel total de esta grasa en 5 miligramos por decilitro, y el malo en 3,3 mg - También lograron bajar su peso corporal un 5%

14.04.2019 | 03:36
La empanada es un alimento estrella de la dieta atlántica. // I.O.

Seguir la dieta atlántica durante seis meses de forma controlada y personalizada tiene premio para la salud. Lo ha demostrado GALIAT, un ensayo clínico realizado en la sanidad pública gallega. Entre las conclusiones del mismo se encuentra que los participantes intervenidos registraron, al cabo de seis meses, una disminución del colesterol total de media de 5,1 miligramos por decilitro. Esta reducción fue mayor en mujeres y niños que en adultos varones. Además, se produjo una bajada del colesterol malo (LDL colesterol), en un valor medio de 3,3 miligramos por decilitro.

Estos datos fueron facilitados por la doctora Mar Calvo, especialista en Análisis Clínicos del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela (CHUS), coordinadora del ensayo clínico. Calvo también destacó que "en el 11 por ciento de los participantes del grupo de intervención, disminuyó más del 5,5% su peso corporal". "Es en el peso corporal, la adiposidad, donde encontramos el mayor efecto de la intervención, a pesar de que no hicimos una restricción calórica", aclaró.

Calvo explicó que los adultos del grupo de intervención disminuyeron su peso corporal a los seis meses en 1,2 kilos. "La mayor disminución se encontró en varones adultos que bajaron 1,8 kilogramos; mientras que en las mujeres se redujo en menor medida. Hubo una reducción del índice de masa corporal, así como de la masa grasa y del índice cintura-cadera", detalló la doctora.

Para esta médico, "estos cambios en los patrones antropométricos son muy importantes no solo a nivel individual, sino a nivel de salud pública. En este momento, la obesidad es un problema de salud pública mundial".

Las conclusiones se obtuvieron tras la realización de un ensayo clínico (GALIAT) controlado y aleatorizado que evaluó "el efecto de una intervención nutricional preventiva en familia,desde Atención Primaria", explica Mar Calvo.

Así, intervinieron 250 familias de A Estrada (Pontevedra). "La familia -resaltó Calvo- es donde se aprenden los comportamientos. Lo que come el padre también afecta a los hijos porque los comportamientos se comparten y se modifican juntos hacia lo saludable o no saludable".

Efecto "arrastre"

Nutricionistas intervinieron la alimentación de 127 familias con una dieta de tipo atlántico y recetas económicas y fáciles adaptadas a sus necesidades nutricionales. El segundo grupo, de control, estaba formado por otras 123 que continuaron con su estilo de vida y alimentación habitual. Lo curioso fue que "la intervención tuvo un efecto arrastre" ya que "los individuos no intervenidos también cambiaron su comportamiento" hacia una alimentación más saludable, subrayó Calvo. La doctora opinó que esta actuación podría ser extrapolable a cualquier otro municipio rural o urbano.

La investigación podría continuar si consiguen más financiación. Esta fase fue ejecutada gracias a fondos Feder Innterconecta (convocatorias 2013 y 2015) y la subvención del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial.

Los datos del ensayo fueron presentados recientemente en el Tercer Simposio Internacional sobre Dieta Atlántica, organizado por la Fundación Dieta Atlántica con el apoyo de la Universidade de Santiago (USC) y Xunta y el patrocinio de Vegalsa-Eroski.

En el marco del mismo, Cristina Tejera -médico especialista en Endocrinología y Nutrición del complejo hospitalario de O Ferrol- disertó sobre la actualización del score de la dieta atlántica.

Por score (puntuación) se entiende el índice que determina si una persona sigue una dieta o no. Actualmente, existe uno para la dieta atlántica elaborado por facultativos de un hospital de Oporto que "desde el punto de vista estadístico no está validado". Por ello, en Galicia pretenden realizar uno con mayor "solidez" científica.

No obstante, ¿qué establece el score portugués para saber si seguimos o no una dieta atlántica? Tejera explica que mide el consumo de pescado y bacalao, por separado; el de carne, vino, lácteos y derivados; legumbres y verduras dentro de un mismo ítem. Excluye, sin embargo frutos secos, huevo, la forma de cocinar los platos o la variación estacional de los productos alimentarios.

El score que se va a realizar desde Galicia aún está arrancando. "Estamos seleccionando un comité de expertos multidisciplinar", explica la doctora que espera que el equipo que coordina pueda analizar la alimentación de unos 2.500 gallegos sanos durante los dos próximos años.

A priori, entiende que habría que considerar dieta atlántica el consumo de carne, pescado, lácteos y derivados, legumbres y verduras, huevos, cereales, aceite de oliva, mariscos, frutos secos, la forma de cocinado y la variación estacional de productos.

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