17 de marzo de 2019
17.03.2019

Diego Abal: "La caipiriña oficial es tan fuerte que no le gusta a la mayoría de la gente"

El joven buenense es el mejor barman gallego en cócteles de sidra

17.03.2019 | 03:50

Tres cócteles con sidra y en el que la guinda la puso el Pasión Maeloc -sidra de fresa, vodka, orujo y fresas- fueron las armas con las que el barman buenense DiegoAbal se hizo con el Certamen de Mixología con sidras Maeloc que se celebró esta semana en el Fórum Gastronómico.

El joven, nacido en 1992, abrió el pasado verano su local O Ratiño Pequeno en el centro buenense donde propone una carta de cócteles 'oficiales' y otros de invención propia.

Este emprendedor, que estuvo varios años trabajando y llevando el mítico pub Aturuxo de la villa morracense, bautizó su establecimiento "en homenaje a su padre y abuelo. Mi abuelo, marinero, era O Rato; mi padre, albañil, O Rato Pequeño; y yo, O Ratiño Pequeno. Mi padre murió hace poco (dos años y medio) así que decidí poner mi granito de arena para seguir con el apodo familiar, para que no se pierda", explica a FARO por teléfono.

Diego Abal no para, ya piensa en la final española del Certamen de Mixología Maeloc que se celebrará en Madrid a principios de abril, así como en el campeonato gallego de barmans, previsto en Santiago para finales de mes.

Para él, "la sidra, al final, es como una sustituta de la soda o del cava. La sidra sería la acompañante perfecta". El último cóctel que le sirvió el premio en el Fórum lo improvisó en el mismo momento cuando abrió una caja sorpresa de la organización para elegir tres productos e inventar una receta.

A la hora de beber, se confiesa entre risas ser "un clásico, de los más viejos del pueblo". "No me gustan los cócteles dulces, me aburren. Mojito, daiquiri, piña colada? los tengo muy aburridos. Prefiero el Manhatan y otros cócteles más amargos, más potentes y no tan empalagosos", confiesa.

Abal es un barman de libro, ya que sigue respetuosamente las recetas e indicaciones de la International Bartenders Association (IBA) que ofrece como "una especie de diccionario con recetas de cócteles aclarando las cantidades de ingredientes en cada uno que se deben respetar" explica.

"Puedes realizar un pequeño cambio pero no modificar la receta completa. El problema es que en muchos sitios no siguen la normativa. Por ejemplo, la caipiriña oficial es tan fuerte que no le gusta a la mayoría de la gente. Hay barmans que la cambian para hacerla más dulce pero eso no es caipiriña", advierte.

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