Salvaterra do Miño presume desde ayer de Museo de la Ciencia del Vino. Pantallas interactivas, documentos y herramientas históricas o un pronter, entre otros elementos, se alían a lo largo de dos plantas en este espacio etnográfico ubicado en el interior del castillo de Doña Urraca que nace para mostrar, de forma dinámica e interactiva, el pasado, presente y futuro de la subzona del Condado de Tea.

En otras palabras, "una gran idea y un proyecto de futuro que da a conocer el potencial vitivinícola de esta tierra", resumía el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, durante la inauguración oficial del Museo ayer por la tarde. Un acto en el que estuvo acompañado por el alcalde de Salvaterra, Arturo Grandal; la directora de Turismo, Nava Castro; el director de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria (Agacal), Manuel Rodríguez; el director de desarrollo rural, Miguel P. Dubois; el director de Agricultura, José Balseiros; y el delegado de la Xunta en Vigo, Ignacio López-Chaves; entre otras autoridades.

Tampoco faltaron a la inauguración los bodegueros y vecinos de la subzona, a los que Grandal se dirigió en varias ocasiones. "Este es vuestro museo, es el museo de todos, aquí tenéis vuestra casa y este lugar tiene que estar vivo", apuntó después de explicar que el espacio acogerá catas, conferencias y cursos relacionados con la viticultura y la enología. "Un centro de referencia", dijo, que va a "marcar un antes y un después en la historia de Salvaterra".

Le suscribió Antonio Alén, presidente de la Cofradía de los Vinos del Condado de Tea y Espumosos y encargado de las primeras visitas al que calificó como "uno de los mejores museos del vino de España". En él, el visitante se embarca en un viaje a través del vino de Galicia que le llevará por sus cinco Denominaciones de Origen para detenerse en Rías Baixas y sus subzonas, entre las que se cuenta la del Condado de Tea, que poco a poco va adquiriendo protagonismo en la exposición. Una colección de jarras de todas las Ferias del Vino de Salvaterra, censos de viñedos datados del S XVI o una publicidad histórica en FARO sobre el que se definía como un "vino puro" componen así el contexto que luego dejará a paso a reconstrucciones de viñedos y actividades de finca o bodega.

Una sala destinada a espumosos, muestras de aromas de las variedades autorizadas en la D.O. o un test final son otros de los atractivos del museo que, auguraba el bodeguero Antonio Ruiloba, supondrá un gran apoyo enoturístico para los elaboradores de la zona. "Que los dioses nos den una vida larga y sed para disfrutar de este maravilloso Museo", se despidió Alén con el juramento de la cofradía. "Volved y volved con la familia y los amigos", animó Arturo Grandal. "De los gallegos de hoy para los gallegos de mañana", estrenó la firma de Alberto Núñez Feijóo el libro de visitas.