Giselle y Claudia tienen once millones de seguidores en su canal de Youtube, en el que promocionan productos cosméticos. Son dos "influencer", como se denomina a las personas que pueden influir en la sociedad a través de las redes sociales. El problema, puesto de manifiesto esta semana por Save the Children y el exdefensor del Menor Javier Urra es que Giselle y Claudia, que se hacen llamar Las Ratitas en internet, tienen 7 y 6 años de edad y que, entre otras cuestiones, en su canal de Youtube, que gestionan sus padres, reproducen estereotipos de género en vídeos profesionales dirigidos a un público infantil.

Con más de 37 millones de visualizaciones, "Las Ratitas se maquillan y van a la disco a bailar" es el vídeo que ha denunciado el Consell de l'Audiovisual de Catalunya (CAC) y tras el que se ha pedido a la Fiscalía de Menores de Barcelona que inicie una actuación "de oficio" sobre la cuenta de las dos niñas, hijas a su vez de dos "youtubers" que cuentan con ocho millones de seguidores, tres millones menos que las pequeñas. "Podemos estar ante dos situaciones, o son padres irresponsables o padres que tienen otro tipo de intereses", criticó Javier Urra.

"Los padres tienen un problema de ego, de autoestima", resume la psicóloga y psicopedagoga María Ferreiro, del Instituto de Tratamiento de la Conducta de Vigo. "Me parece estupendo que se denuncie este tipo de cosas. Yo sé que está muy de moda llevar la vida a las redes sociales pero es algo que tiene muy poco trasfondo psicológico y el que tiene no nos dice gran cosa, se trata de personas con autoestima muy baja, necesidades que a veces rondan lo patológico. Más aún en este caso en el que esta pareja utiliza a sus propias hijas para lucrarse, es aberrante y tendría que estar incluso penado legalmente", recalca la experta, que ha coincidido en varias ocasiones con el exdefensor del Menor, Javier Urra, que preside un programa en defensa de la infancia. La última hace apenas un mes, en la presentación del libro del psicólogo en Vigo, en el Club FARO.

Más allá de poner en cuestión la responsabilidad de unos padres que instrumentalizan a sus hijas de tan corta edad con una cuenta propia de Youtube, Ferreiro recuerda que "a esas edades lo que hacen es por imitación, por modelado, tienen a jugar lo que ven en casa. Es lógico que una niña cuide a un bebé o juegue a las cocinitas, pero no lo es que la quieras filmar maquillándose para ir a la discoteca".

"Con seis años primero tenemos que enseñarles qué son las emociones, los valores, qué son los sentimientos, no jugar con cosas que les quedan tan a desmano", afirma.

No es algo excepcional, lamenta la psicóloga, que constata el aumento de la "cosificación" de las niñas, muchas de la misma edad que Las Ratitas, que se maquillan incluso a diario para ir al colegio, incluso en Primaria o incluso en la etapa de Educación Infantil. Ya en Secundaria, son la inmensa mayoría. "Estamos fomentando mentes consumistas y creando a adolescentes, que ya es lo que ocurre hoy en día, que tienen que maquillarse para ir al instituto porque lo hacen todas las demás y que sino lo hacen no se atreven a salir a la calle", apunta.

"Desde tan pequeñas les están marcando ya el rol de cómo tiene que ser una mujer y parece que para estar bien tiene que estar maquillada, el pelo perfecto y no deberíamos tratar de imponer esto socialmente porque no es real. Vamos a provocar mucha frustración entre las niñas desde muy pequeñas ya desde tan pequeñas les exigimos esos cánones de belleza y ya las aleccionamos para seguir esos cánones, no solo de belleza sino cánones consumistas", recalca la psicóloga. En su consulta, especializada en conducta alimentaria, recalca que es habitual ver a familias en las que los padres se cuidan mucho estéticamente y los niños tienen ese mismo comportamiento, descuidando otros aspectos de la familia o de la psicología del menor.

"El consumismo nos lleva a un ideal de belleza que en este siglo ya no nos deberíamos permitir tener. Nosotros en terapia siempre decimos que a todo el mundo le gusta ver a una persona limpia y arreglada pero la belleza no debe convertirse en un ritual. Lo que yo veo es que las mujeres, y cada vez a edades más tempranas, se exigen cada vez más", subraya.

María Ferreiro - Psicóloga

"El consumismo nos lleva a un ideal de belleza que no debería haber en este siglo"