14 de febrero de 2019
14.02.2019
ficha personal

Biólogo del Instituto de Investigaciones Marinas-CSIC

14.02.2019 | 02:17

Los ejemplares de la Phronima sedentaria recibieron un exhaustivo seguimiento en el laboratorio del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC en Bouzas durante los cuatro días transcurridos desde su localización en la playa de Samil hasta su devolución al mar en la tarde de este martes en aguas de la isla de Toralla. En estas instalaciones trabaja el biólogo del grupo Ecobiomar, Álvaro Roura, volcado ahora en cuerpo y alma en el proyecto Aquopus cuyo objetivo fruto del contrato firmado con la armadora Pereira es demostrar la viabilidad de la cría de las paralarvas de pulpo ( octopus vulgaris) en cautividad, una misión que supondría el preámbulo a la producción en piscifactoría de este cefalópodo de gran valor comercial. Y pesar de lo acostumbrado que está a la observación de toda clase de especies marinas, para Roura haber convivido con estos "aliens" ha sido una experiencia que califica de "alucinante".

-El hábitat habitual de la Phronima sedentaria no son las aguas interiores sino más bien las aguas abiertas y aunque puedan verse flotando en la superficie, lo normal es encontrarlas en las profundidades. Yo he tenido ocasión de verlas durante una campaña de recogida de muestras a 500 metros de fondo. Y en Vigo no se tenía constancia documental de estos animales hasta ahora, y gracias a que alguien, en este caso Julio Alonso, tuvo el acierto de avisarnos.

-¿Hay alguna otra razón que explique su llegada a la ría además de los temporales?

-Es que ya no hablamos de la ría sino de que aparecieron en una playa urbana, como la de Samil. Y en principio no puede atribuirse su llegada a otra circunstancia que no sean los temporales del sur junto el fenómeno de afloramiento que arrastra hasta aquí las aguas profundas del océano. Y son en estas aguas en las que viajan estas especies. Yo desde luego quedé alucinado con este hallazgo en particular aunque desde hace años que estamos asistiendo a otras apariciones sorprendentes.

-¿Comparte esa vinculación con la película de Ridley Scott?

-Es que no lo digo yo. Es algo extendido entre todos los que nos dedicamos a esto, y hay una bibliografía muy amplia sobre este asunto. Cualquiera lo puede comprobar en internet.

-Pero en rigor, al menos en el aspecto, la similitud con el monstruo del "Alien, el octavo pasajero" parece forzada.

-La cabeza alargada sí tiene un aire, el resto del cuerpo es libertad creativa. Creo que la interpretación correcta sería circunscribir la inspiración que sirvió al cine al comportamiento que tiene esta especie.

-A los científicos en general les fascina tanto la forma como el comportamiento. ¿A usted también?

-Sí porque hablamos de un bicho que palía su cuerpo diminuto, muy llamativo por su enorme ojo, con una formidable capacidad de supervivencia. Aunque a veces utiliza como refugios del cuerpo de seres muertos, normalmente se come a otros por dentro, dejando totalmente pelado, transparente, para vivir dentro de él. De no ser así difícilmente podría adentrarse en aguas abiertas y mucho menos reproducirse.

-Todo por la maternidad.

-Sí, es puro amor de madre. Para mí ha sido todo un espectáculo tenerlos aquí estos días, dentro de sus casitas llenas de larvas, es como la incubadora perfecta, totalmente modelada. En el laboratorio hasta pudimos observar cómo salían algunos alevines. Es que es algo que lees en los libros de texto y de repente los tienes aquí a lado, en la playa.

-¿Si alguien volviese a encontrarse con esta "Phronima" podría temer sus picaduras?

-Para nada. Es inofensivo y tampoco se come.

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