16 de enero de 2019
16.01.2019

Un equipo gallego crea nanopartículas que llevan fármacos al interior del tumor cerebral más letal

La terapia se ensayó con éxito en células implantadas en ratones - Colaboran el Carlos III y la Universidad de Nottingham

16.01.2019 | 01:15
de la USC. //Fundación BBVA

Un nuevo tratamiento desarrollado por un equipo gallego dirigido por el investigador Marcos García Fuentes -del Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas de la Universidad de Santiago de Compostela (CiMUS)-, en colaboración con el Instituto de Salud Carlos III y la Universidad de Nottingham, ha logrado desarrollar nanopartículas capaces de penetrar en tumores cerebrales y transportar fármacos genéticos al interior de las células cancerígenas.

La técnica se ha ensayado con éxito en tumores humanos implantados en ratones, en un experimento cuyos resultados se acaban de publicar en la revista científica Advanced Therapeutics. El doctor García afirma que, si los resultados preliminares se confirman en más modelos animales, los primeros ensayos clínicos en pacientes podrían realizarse dentro de cuatro o cinco años.

El tratamiento actual para el tumor cerebral más común y letal, el glioblastoma multiforme (GBM), se basa fundamentalmente en la cirugía de extirpación, y logra una supervivencia media de poco más de 14 meses -la supervivencia a los cinco años es menor del 5%-. Sin embargo, este nuevo tratamiento podría mejorar las expectativas de vida los afectados.

Ahora, el equipo dirigido por el doctor García Fuentes ha ensayado el uso de nuevos nanomateriales, denominados "polifosfacenos", como vehículos capaces de mejorar el transporte de los medicamentos genéticos contra el cáncer. El estudio de estos materiales ha permitido identificar un derivado que no sólo reduce significativamente la toxicidad de los tratamientos, sino que mejora su transporte al interior de las células y su penetración en tumores. "El secreto de este material", explica García Fuentes, "es una estructura que se vuelve 'insoluble' en el ambiente ácido de las vesículas digestivas, induciendo su desestabilización y permitiendo al medicamento genético escapar al interior celular", añade.

El ensayo en ratones ha mostrado que la aplicación del medicamento genético, en combinación con la quimioterapia de primera línea (temozolamida) produce una reducción tumoral mayor que un tratamiento basado únicamente en el fármaco quimioterápico.

El proyecto ha recibido una ayuda en biomedicina de la Fundación BBVA. "La Ayuda de la Fundación BBVA ha sido muy importante para nosotros, ya que somos un laboratorio pequeño y sin esa financiación no lo hubiésemos podido realizar. Nos ha permitido seguir una línea de investigación en la frontera del conocimiento y aplicar esta terapia génica, además de darnos más visibilidad tratándose de una ayuda muy competitiva y destinada a investigación de excelencia", señala el investigador.

El objetivo de este nuevo tratamiento es que se realice como complemento a la cirugía de extirpación y al mismo tiempo que la quimioterapia para conseguir que las células tumorales no se reproduzcan. "La idea es implantarla directamente en el cerebro, por ejemplo, aprovechando la extirpación, porque la vía intravenosa es muy complicada y tiene menos probabilidades de éxito", explica García Fuentes. Una vez verificada su eficacia, la técnica podría aplicarse también para tratar otros tipos de cáncer, como el melanoma.

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