10 de enero de 2019
10.01.2019

Alejandro Sánchez Barreiro: "La eficacia de la terapia se podría mejorar si optimizamos la dosis"

"Hay muchas moléculas que curan pero que no llegan a su destino"

10.01.2019 | 01:44
Alejandro Sánchez. // RAGC

Alejandro Sánchez Barreiro (A Coruña, 1965), de la Universidad de Santiago, lidera junto a Inés Fernández Barreiro el equipo de la USC premiado por la Real Academia Galega de Ciencias por su empleo de la nanotecnología al servicio de una terapia diana para frenar la metástasis del cáncer de colon en el hígado.

- ¿El hígado es el principal candidato a metástasis de colon?

-Sí. Como filtra todo tipo de sustancias que nos pueden causar daño, le llegan con mayor facilidad células que invaden otros órganos. Lo que nos mata no es el tumor en el pecho o en el colon, porque ese podríamos eliminarlo. Nos mata la metástasis, la invasión de órganos mucho más sensibles y donde no podemos intervenir tan alegremente: hígado, cerebro, páncreas...

- ¿Cómo funcionan las nanopartículas?

-Son vehículos que transportan alguna molécula activa que tenga relevancia en alguna enfermedad, la llevan adonde no llegaría de otro modo. Hay muchas moléculas que pueden curar enfermedades pero que no son útiles a los pacientes porque no llegan adonde tienen que llegar.

- ¿De qué están hechas ?

-De un compuesto que se utiliza en la industria farmacéutica pero con otros fines, los ésteres de sorbitán. Son compuestos sintéticos baratísimos que se utilizan en la empresa cosmética y alimentaria como emulsificantes, como jabones, para entendernos. La innovación consiste en desarrollar un sistema propio con ellos.

- Están patentadas .

-Las hemos patentado nosotros en EE UU. Primero las patentamos en España, en 2011, y luego solicitamos la patente también en Europa y en EE UU, que nos concedieron el año pasado. Es el mercado número uno en cáncer, significa casi el 50% de ventas. Y la patente americana tiene más prestigio. Los americanos están poniendo toda la carne en el asador para comercializar productos de nanopartículas para tratar el cáncer. El presupuesto presidencial destinado a ello es brutal. Hay muchas empresas interesadas en esto.

- Ya se ha probado su eficacia en ratones, hasta un 80 por ciento.

-Al primer intento, pero creemos que se podría mejorar si optimizamos la dosis. No hemos probado diferentes dosis.

- Como siempre, la pregunta del millón: ¿para cuándo en humanos?

-[Risas]. Para que llegue al ser humano tiene que ser "apetitoso" comercialmente. Y para ello tiene que darse tres requisitos: uno, que esté patentado, que ya lo está. Dos, que el coste/efectividad sea bueno. Es efectivo, y en cuanto al coste, es lo más barato que hay para el transporte de moléculas activas. Hay medicamentos de terapia génica que se han retirado porque no había quien los comprase. El tercer requisito es que haya una empresa interesada. La Universidad de Santiago le ha transferido esta tecnología a la madrileña Agrenvec. ¿Cuándo tardará en llegar? Normalmente diez años desde la fase de descubrimiento, pero ya estamos más avanzados. Ayudaremos a la empresa para que madure la tecnología o se la venda a una multinacional farmacéutica.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
FaroEduca