En la zona del ensanche de la capital gallega hasta tres puntos de venta diferentes esperaban ayer con impaciencia recibir el reconocimiento a la buena suerte que habían sembrado: el cartel que proclama que el primer premio de la Lotería de Navidad, el Gordo, como se conoce en familia, tocó allí, aunque solo fuese a un décimo por establecimiento, informa Europa Press. A última hora de la mañana, aún no había llegado a los estancos del centro, la administración número 0, regentada por Concha Quiles, ni la 9, cuya dueña es Mariola Cortizo.

En la primera, que ha heredado su peculiar número de su ubicación previa, en el aeropuerto de Lavacolla, Concha Quiles, expresaba la "muchísima felicidad y alegría" que sentía al pensar que con su intermediación se le "arregla" un "poquito" la vida a alguien. Es su primer primero de Navidad, se enteró por un cliente, pero ya conoce la emoción de ese día porque repartió ya dos 5º de Navidad y le dio una alegría a muchos vecinos del barrio, que son sus clientes habituales, este verano con la lotería del jueves. "La Navidad es muchísimo trabajo para nosotros, pero estamos siempre con la ilusión de aver si lo doy, aunque sea un poco", dice, y así fue.

En la número 9, Mariola Cortizo indicaba que llevan "Muchos años esperando" poder repartir el Gordo y que esta primera vez le llega con la emoción añadida de recordar a su madre, ya fallecida y con tantos años al frente de la adminsitración, a la que le habría hecho "mucha ilusión".

También vendieron un décimo en el estanco "Paz Nogueira". Igual, por terminal, lo que creen que "viene bien" para animar a la gente a apostar por este formato, hacia el que algunas personas todavía se muestran "reacias", dicen. El premio de ayer también supone un estreno en la máxima categoría. "Siempre es una alegría repartir premios", señalan, aunque conceden que "nunca" se espera "repartir uno así".

Los administradores que han repartido fortuna en Santiago y concellos aledaños tienen ahora en el punto de mira la Lotería del Niño. Ángeles, que trabaja en la número 9 de la capital gallega, lo expresa de una forma sintética: "Para Reyes esperamos tener que pedir más lotería". Eso sí, como advierte su compañero Fernando, hoy toca descansar mucho, porque trabajo no va a faltar.