01 de noviembre de 2018
01.11.2018

Alejandra Vallejo-Nágera: "El estrés es muy sutil; te va contaminando poco a poco"

Imparte en Vigo un taller sobre cómo detectar y acabar con la ansiedad

01.11.2018 | 02:01
Alejandra Vallejo-Nágera, ayer en Vigo. // Cristina Graña

El estrés permite al ser humano anticiparse al peligro y cambiar situaciones negativas. Pero existe una línea muy delgada que separa este estrés beneficioso del tóxico. Hoy, entre el 65 y el 95% de las enfermedades tienen su origen en un estrés mal gestionado, que contamina poco a poco todos los ámbitos de la vida de la persona. La psicóloga Alejandra Vallejo-Nágera estuvo ayer en Vigo para dar algunas pautas sobre cómo detectar y combatir este estrés nocivo al personal de Baltar Abogados, despacho que se ha propuesto implantar el horario flexible para ayudar a sus empleados a conciliar su vida profesional y personal

- ¿Por qué vivimos amenazados por el estrés?

-Somos la primera generación histórica que no hemos vivido una guerra. Sin embargo, nuestra guerra es el quehacer diario. Los soldados actuales, que son esas personas que trabajan y que trabajamos en diversos ámbitos, como puede ser este de la abogacía o el de la medicina, que es en el que más me muevo yo, no tengamos una buena compensación entre nuestras exigencias profesionales, que nosotros nos las imponemos también porque nuestro sentido de la utilidad y del servicio a otros es algo que llevamos desde que empezamos en el colegio, y la vida personal y familiar. Cuando hay una descompensación en estos tres campos: profesional, personal y familiar, la persona empieza a padecer lo que en Psicología llamamos estrés, siendo el estrés una energía defensiva, una energía negativa que va a producir un enorme desgaste en toda tu fisiología y posiblemente produzca, de una forma manifiesta o de una manera más sutil, enfermedades.

- ¿Cuáles?

-Trastornos del sueño, alteraciones de carácter, dolores musculares..., desgaste en muchísimos aspectos, pero particularmente en el aspecto mental. La persona empieza a sentirse peor, a tener una mente más caótica, y, aunque el estrés empieza a repercutir en el campo donde al principio hay un más déficit, pongamos el familiar porque trabaja demasiado, empieza a contaminar los otros dos, que al principio estaban bien.

-¿Por qué cada vez nos estresa más el trabajo?

-Entre el 65 y el 95% de las enfermedades tienen origen en el estrés mal gestionado. En España, es desaforada la cantidad de horas que trabajamos en contraste con otros países que nos adelantan en progreso de todo tipo. No es tan importante pasar muchas horas en un lugar de trabajo como que esas horas que se pasan en el lugar de trabajo puedan reducirse porque se sea más eficaz. Entonces, ayudemos a las personas a gestionar bien su estrés y nos irá mucho mejor a todos. Pero también es muy fácil echarle la culpa a una empresa o a una sociedad cuando es el individuo el que tiene que tomar la decisión de gestionar su propia vida. ¿Quién de nosotros no nos hemos acostado con el ordenador y hemos seguido respondiendo correos? Esto nadie nos los impone, pero lo hacemos porque nos hacemos adictos a la adrenalina, al cortisol que produce el estrés, y tenemos que seguir trabajando. Y de aquí, los brotes de estrés que se producen en vacaciones o fines de semana.

-¿Cómo combatir esa adicción al estrés?

-La pauta número uno es reconocer cómo está funcionando el estrés en tu vida y cómo esta repercutiendo negativamente y esto que digo, que puede parecer una perogrullada, no lo es porque para curarse de cualquier cosa lo primero hay que reconocer que uno está enfermo. Lo que pasa es que la enfermedad del estrés es muy sutil, es una mancha de aceite que empieza siendo pequeñita y que va contaminando otras áreas de tu vida. Hay que estar atentos a las señales de alerta: cuando empiezas a dormir mal, tienes alteraciones en el sistema digestivo, comes sin hambre, empiezas a tener problemas musculares que ya solucionarás porque ahora no tienes tiempo, y comienzas a llevar una vida en la que sientes un agotamiento, un vacío enorme, falta de concentración, de memoria y de bienestar, esto último, teniendo todos los bienes materiales a nuestra disposición

- A pesar de todo, según el Instituto de la Felicidad al que pertenece, los españoles nos consideramos felices.

-Curiosamente, España es de los países en los que la gente se define como más felices. La razón es que al final te paras a pensar y no me va tan mal. Vivimos en un país donde no hay guerra, donde no hay hambre, donde no pasamos frío y nuestras necesidades básicas están cubiertas y estas son unas condiciones que facilita que la gente se autodefina como feliz.

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