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Las "mates", la materia más temida

A muchos alumnos les provoca ansiedad e incluso dolor físico -Especialistas gallegos explican, sin embargo, que debería ser la asignatura preferida porque ayuda a razonar

Russell Crowe como John Forbes Nash en "Una mente maravillosa", creando una hipótesis matemática.

No todas las materias del currículo escolar gustan por igual, pero ninguna intimida tanto como las matemáticas. Esto se debe a su nivel de abstracción. Enfrentarse a un problema matemático da auténtico miedo a muchos alumnos y les provoca el mismo cuadro que una fobia: sudoración, nerviosismo e incluso dolor físico. Las matemáticas te apasionan o te horrorizan.

A muchos estudiantes, el temor a no ser capaces de resolver el problema que se les plantea les provoca bloqueo y les genera una aversión por las "mates" ya desde edades muy tempranas. Además, socialmente no está mal visto afirmar que las matemáticas no gustan, decir que son difíciles y aburridas o cuestionar su utilidad más allá de hacer una operación de suma o resta, lo que tampoco ayuda a superar el rechazo. La clave está, según Elena Vázquez Cendón, decana de la Facultad de Matemáticas de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), en ver esta materia no como una adversidad, sino como una oportunidad.

"Sin consiguiéramos mostrar las matemáticas como un juego y fuésemos capaces de transmitir que ese esfuerzo que, efectivamente, requiere entenderlas es rentable no solo para resolver problemas numéricos, sino también vitales, acabaríamos con esa idea negativa que tienen muchos estudiantes", explica.

Sin embargo, también tienen sus incondicionales, como demuestra el programa Estalmat (Estímulo del Talento Matemático), proyecto de detección y tratamiento del talento matemático precoz, al que se presentan cada año más de 350 niños de toda Galicia para optar a una de sus 25 plazas, y los 650 alumnos de la Facultad de Matemáticas. "También estamos viendo que cada vez hay más juegos y apps de ingenio, y creo que este punto lúdico para introducir las matemáticas como una oportunidad de pasarlo bien ayudará a cambiar el paradigma", señala la decana.

Según Vázquez Cendón, las matemáticas exigen un alto componente de creatividad y que pretender que los estudiantes resuelvan los problemas de una forma mecánica es un error. "La resolución vía receta no fomenta la creatividad, y en las matemáticas hay mucha creatividad y tenemos que fomentarla. Además, sobre la construcción mental que nos aporta las matemáticas es sencillo integrar después otros conocimientos y sumarse a equipos multidisciplinares, y esto las empresas también lo están viendo. De los alumnos que terminan Matemáticas, más del 50% acaba trabajando en Galicia", asegura la decana, que añade que el alumno también tiene que aprender a perder el miedo a cometer errores durante el aprendizaje. "Tenemos que considerarlos compañeros de camino y construir sobre ellos", afirma.

También hay factores psicosociales detrás de este miedo y rechazo. "Las matemáticas es algo que adoras o aborreces. En parte, porque hay una especie de rumorología que se va interiorizando como, por ejemplo, que no eres bueno en matemáticas. Pero, ¿en qué matemáticas? Porque puede no dársete bien el cálculo pero tener una gran capacidad de razonamiento. El problema es que queremos que los niños resuelvan los problemas mecánicamente y no les enseñamos a pensar", reflexiona Carmen Pomar, doctora en Psicología Evolutiva y de Educación y directora de la Unidad de Altas Capacidades de la USC.

La psicóloga recuerda que las matemáticas están presentes en todos los ámbitos. "La vida es matemática pura. Hasta en la música hay matemáticas, y cuando un niño ve que no son tan ajenas a la realidad las ve de otra manera", asegura la especialista, para quien la clave para que las "mates" no causen rechazo está en mantener la motivación de los niños desde edades muy tempranas.

Pomar explica que uno de los hándicap de esta materia es la aceptación social de su dificultad. "Los mismos padres dicen que son difíciles, lo que refuerza el miedo del niño. Además, socialmente está bien visto que digas que no te gustan. Sin embargo, tendrían que ser la asignatura preferida porque nos enseña a razonar", explica la psicóloga, para quien el cambio en la percepción de esta materia también está en el profesorado. "La clave está en que sean capaces de hacer ver que no son un ogro", afirma.

En este sentido, la decana de la Facultad de Matemáticas apunta que las nuevas generaciones de profesores están haciendo un gran trabajo con los niños para que las matemáticas no sean la materia más temida.

Elena Vázquez - Decana de Matemáticas USC

"La resolución vía receta no fomenta la creatividad y en las matemáticas hay mucha creatividad"

Carmen Pomar- Doctora Psicología

"Cuando un niño ve que esta materia no es tan ajena a la realidad, la percibe de otra manera"

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