16 de noviembre de 2017
16.11.2017
Incidente mortal en Porriño

El superviviente del ataque mortal de velutinas en O Porriño: "Cuando quise ayudar a Lito, ya agonizaba"

El cuerpo del fallecido, cuya autopsia se conocerá hoy, presentaba al menos 25 picaduras

16.11.2017 | 02:05
Santiago Fernández, que sobrevivió al ataque de las velutinas // M. Clavero

"Lito, escapa que nos comen". Eso fue lo último que le dijo Santiago Fernández a su amigo y vecino Ángel González, de 54 años, antes de que este último falleciese por un ataque masivo de avispas velutinas a pocos metros de su casa en la parroquia porriñesa de Budiño.

Santiago se mostraba ayer consternado por lo sucedido. El también sufrió picaduras pero su estado no reviste gravedad y asegura encontrarse bien físicamente aunque "destrozado y bajo de moral" por la pérdida de su compañero, al que ayudaba en tareas de desbroce. No se explica por qué Lito, que así es como era conocido el fallecido en el barrio de Orbenlle, en donde vivía y sucedieron los hechos, no escapó como lo hizo él: "Seguramente no me escuchó o no se percató de lo que realmente había sucedido, era una persona muy tranquila".

Santiago Fernández señala que durante la jornada anterior (por el lunes) estuvieron todo el día desbrozando en la finca en donde ocurrió el trágico suceso "y no pasó nada, de hecho no vimos el nido ni tampoco las avispas porque estaba cubierto por la gran maleza que llegaba hasta las ramas del árbol. Fue ayer (por el martes) cuando sobre las cuatro y media de la tarde decidimos continuar con la limpieza de la finca y tirar el manzano. Llegamos, yo cogí la motosierra para talar el árbol y cuando este cayó al suelo fue cuando vi una invasión de avispas hacia mí. Comenzaron a atacarme por la cara y la cabeza e incluso se metieron entre la ropa por la espalda. Llevaba guantes de cuero y empecé a sacudirme a la vez que escapaba del lugar, conseguí resguardarme en la bodega de la casa de mi tía, próxima al lugar, y una vez pasados unos minutos salí y volví pensando siempre que Lito también buscara cobijo en su casa". Pero no fue así y al llegar se encontró con el fatal desenlace: "Estaba tendido en el suelo y presentaba múltiples picaduras, brazos, cara, ojos, cuello... aún agonizaba, lo intenté reanimar pero fue imposible".

La familia del fallecido, sigue asustada tras el ataque de velutinas // M. Clavero

De inmediato "llamé al 061 y seguí las indicaciones del médico de ladearlo mientras no llegaban los efectivos", pero de nada sirvió. Al lugar acudió una ambulancia asistencial del 061 con un médico del centro de salud de Porriño que le realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar pero solo pudo certificar el fallecimiento. Los sanitarios asistieron en el lugar a Santiago que presentaba también algunas picaduras las cuales le produjeron importantes inflamaciones, permaneciendo en observación durante las horas siguientes, no obstante su estado ya no revestía gravedad.

Los cuatro hermanos de la víctima estaban consternados por lo sucedido. Lito, soltero y sin hijos, vivía con su madre octogenaria justo enfrente de la finca donde aconteció todo y pegada está también la casa de una hermana. Todos ellos aseguran que nunca se percataron de la existencia de ese nido a pesar de sus dimensiones. "Nunca lo vimos, ni tampoco a las avispas. Teníamos el peligro delante y no nos dimos cuenta", comentaban. Los lugareños son conocedores de la aparición de otros nidos en la zona, los cuales sí fueron eliminados porque alguien los vio y se dio aviso para su retirada.

"Podemos controlar la población de velutina, pero no erradicarla" // M. Clavero

Al menos 25 picaduras de avispa asiática

En el momento del accidente se desconocía si Lito pudiera haber fallecido por ser alérgico o por el hecho de haber sufrido un ataque masivo. El cuerpo fue trasladado, en la tarde del martes, al hospital Nicolás Peña de Vigo para practicarle la autopsia, indicando el informe preliminar la existencia de al menos 25 picaduras, según confirmaban sus hermanos, quienes esperan recibir hoy los resultados de la autopsia.

El cuerpo fue trasladado ayer por la tarde al tanatorio de Porriño en donde será velado hasta las 17.15 horas de hoy, cuando el cadáver sea conducido a la iglesia de San Salvador de Budiño para celebrar el funeral y posterior inhumación en el cementerio de dicha parroquia.

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