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Las conferencias de Club FARO

Sanchis: "Una alimentación basada en la pirámide alimentaria es un error garrafal"

Los nutricionistas Xavi Cañellas y Jesús Sanchis aconsejaron restringir el consumo de alimentos procesados y controlar el estrés desde el embarazo para disfrutar una vida sana

El público que asistió ayer a la conferencia en el Auditorio do Areal. // José Lores

El público que asistió ayer a la conferencia en el Auditorio do Areal. // José Lores

Desechar la pirámide de alimentos que mantiene a los cereales en la base, por encima de las frutas y hortalizas, cuidar la microbiota intestinal y gestionar el estrés son algunos de los consejos que ofrecieron ayer en el Club Faro el psiconeuroinmunólogo Xavi Cañellas y el dietista y nutricionista Jesús Sanchis, autores del libro "Niños sanos, adultos sanos".

Presentados por Yolanda Diz, investigadora del grupo de Endocrinología del Centro de Investigaciones Biomédicas de la Universidad de Vigo, los expertos ofrecieron una interesantísima y amena conferencia con la que lograron, cuanto menos, hacer reflexionar al público sobre una serie de mitos alimentarios que desmontaron.

El primero de ellos está centrado en la pirámide alimentaria que nos han planteado como ideal desde hace muchos años y que, según advirtieron, "es un error garrafal". Los autores explicaron que desde las primeras formulaciones de la citada pirámide, como la que en el año 1991 realizó el Ministerio de Agricultura de Estados Unidos, "la base siempre han sido los cereales". En 2004 se realizó otra pirámide en España siguiendo las mismas claves y en 2015 se diseñó otra muy parecida. "Es patético y lamentable porque, mientras tanto, la obesidad infantil no cesa y está claro que las cosas se están haciendo mal, pero puede más la industria alimentaria que el sentido común", lamentan los nutricionistas.

Cañellas y Sanchis ofrecieron unas sencillas claves para retomar una alimentación saludable que comienzan, sobre todo, por evitar los alimentos procesados, el azúcar y sus sucedáneos artificiales. A partir de ahí, apuestan por dar prioridad siempre a las frutas y verduras y no abusar de los lácteos. "Por supuesto que la leche es sustituible; hay otras muchas fuentes de calcio como el brócoli, los frutos secos y las sardinas en conserva", destacaron, al tiempo que recordaron que "precisamente en los lugares donde más lácteos se toman, Europa y los países occidentales, es donde hay mayor número de casos de osteoporosis", advirtieron. Y plantearon al público una regla básica: "La mejor herramienta para la salud ósea es dejar de lado los azúcares y la sal".

Los ponentes desmontaron ante el auditorio otros mitos alimentarios como la importancia de comer cinco veces al día "que no es necesario ya que estamos sobrealimentados", la "gran mentira" de los productos light o de los llamados "superalimentos". "Tenemos que volver a comer comida, alimentos de verdad, y no productos comestibles. Los verdaderos superalimentos son, por ejemplo, el huevo o la patata al horno dejándola enfriar antes de consumirla, el aceite de oliva o los frutos secos", enumeraron.

Hablaron también del valor de la fibra, "pero no cualquier fibra es buena; no se dejen engañar por esos alimentos procesados que nos venden diciendo que tienen el doble de fibra. La fibra saludable es la fermentable, que es aquella que procede, por ejemplo, de los tomates o los frutos secos, no la de los cereales", indicaron. "Debemos huir de los alimentos procesados, que están llenos de azúcar, sal, edulcorantes y otros aditivos perjudiciales para nuestra salud; es lamentable que muchas sociedades científicas avalen algunos de estos productos, incluso de los indicados para los más pequeños", apuntó Cañellas.

Cañellas, que es investigador y colaborador del proyecto "Alimentación, equilibrio ecológico y regulación de la inflamación", y Sanchis, que ha recibido varios premios nacionales por sus estudios en Nutrición Humana y Dietética, insistieron especialmente en el hecho de que la salud de los niños "tiene que cuidarse dende el vientre materno e, incluso, desde antes de la concepción". "La salud se programa en la barriga de la madre; incluso la salud de la madre antes de la gestación va a marcar la futura salud del niño", indicó Cañellas. El psiconeuroinmunólogo abrió una ventana: "Es posible reprogramar esa salud una vez que el niño ha nacido con el contacto físico, es decir, el amor, y con mucho sentido común".

Los expertos tocaron también un tema aún poco explorado, que son las relaciones entre la salud intestinal y mental. "Los problemas a nivel emocional afectan a nuestros intestinos y también lo contrario; si tenemos problemas intestinales nos afecta a nuestra salud mental, estamos más tristes y desganados, por lo que no es extraño curar una depresión cuidando el intestino", afirmó Cañellas.

"Los niños-toallita enferman más; hay que dejarlos que se manchen"

  • Xavi Cañellas y Jesús Sanchis pusieron sobre la mesa la realidad de que cada vez más niños sufren asma, alergias y obesidad. Los expertos advirtieron que el exceso de higiene está detrás de una parte importante de esta realidad "ya que afecta a la microbiota intestinal, que es básica para nuestra salud". Esta microbiota, que está formada por miles de microorganismos, "es esencial para que nuestro sistema inmune funcione correctamente y no haya enfermedades", apuntaron.Sin embargo, hay numerosos factores que actualmente alteran la microbiota intestinal, "empezando por la forma de nacer, en la que se abusa de las cesáreas, lo que provoca que el bebé no se impregne de las bacterias de la vagina de la madre, siguiendo por el estrés, que ha pasado a ser crónico en vez de puntual, si recibimos lactancia materna o no, el lugar donde vivimos, si hay animales cerca, hermanos pequeños... A mayor diversidad en el ecosistema intestinal, mayor salud", apuntaron, al tiempo que recordaron cómo las poblaciones que tienen una mayor variedad de bacterias en el intestino han resultado ser tribus alejadas de la vida occidental.Sanchis destacó además que uno de los mayores "superalimentos" es la lactancia materna. "Y la razón es que esa leche posee numerosas bacterias", aseguró, "ya que en el último trimestre del embarazo se crea un tráfico de bacterias del intestino de la madre al pecho que dura hasta el final de la lactancia; por eso es tan importante la salud de la madre durante el embarazo", indicaron.También el abuso de medicamentos, sobre todo los antibióticos, advirtieron, altera profundamente la microbiota.

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