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Delegado de la Comisión Nacional para la Racionalización de Horarios

José Mª Fernández-Crehuet: "Tener más horas de luz no significa que vamos a disfrutarlas"

"El cambio al huso de Greenwich nos beneficiaría"

José María Fernández-Crehuet en Vigo. // A. Irago

José María Fernández-Crehuet en Vigo. // A. Irago

José María Fernández-Crehuet es el delegado internacional de la Comisión Nacional para la Racionalización de Horarios (ARHOE) y doctor de la Universidad a Distancia de Madrid. Ayer participó en Vigo en las jornadas "Conciliación, demografía e empresa", donde abogó por que España recupere horarios más racionales para "mejorar nuestra calidad de vida".

-El cambio de horario se justifica en un ahorro potencial estimado de energía. ¿Hasta qué punto cree que merece la pena?

-No está claro que el adelanto de la hora, tal como se realiza, tenga tantos bene?cios de ahorro energético como se le adjudican. Los beneficios conocidos más importantes del horario de verano son sociológicos: dos terceras partes de los encuestados consideran positivo tener más horas de luz por las tardes para realizar actividades al aire libre, pero la nueva hora no conduce automáticamente a una jornada laboral más corta en la que se pueda disfrutar de un mayor número de horas de tiempo libre. El cambio de hora en nuestro incorrecto huso horario provoca que al amanecer y anochecer más tarde que en el resto de países europeos, el horario laboral español se prolongue más que en los demás países de nuestro entorno, provocando problemas para conciliar la vida profesional, personal y familiar. Pienso que el acercamiento de nuestros horarios con los del resto de Europa, y la vuelta al huso horario del meridiano de Greenwich -que es el que nos corresponde- es lo que beneficia a nuestra economía y a nuestra vida cotidiana.

-¿Qué pasos esenciales deberíamos seguir en España para lograr una mejor organización laboral y familiar?

-Si no realizásemos el cambio de hora, acercaríamos nuestra hora oficial a la solar y eso facilitaría modificar algunos hábitos para mejorar nuestra calidad de vida. Nos podríamos seguir despertando a la misma hora, pero cuando nos levantásemos no tendríamos que esperar tanto tiempo para encontrar el amanecer del día. Un desayuno copioso en nuestra propia casa proporcionaría ventajas para afrontar todo el día y beneficiaría nuestra dieta. Empezando a trabajar por ejemplo a las 9.00, no sería necesario a media mañana un parón en la jornada laboral para el segundo desayuno de las 11.00 que actualmente realizamos, y ganaríamos ya 30 minutos. Podríamos también adelantar un poco el almuerzo a partir de la 13.00 y dedicar una hora en vez de dos a una comida más ligera de un plato abundante y postre en vez de dos. De esta manera, sería más fácil reiniciar el trabajo sobre las 14.00. Después de las 18.00, tras una jornada laboral de 8 horas bien aprovechadas -nuestra productividad por hora trabajada actualmente es mucho más baja que la media europea- tendríamos el resto de la tarde para nuestra vida personal y familiar, ganando hasta dos horas.

-También tendrían que adaptarse los horarios de los colegios...

-El horario escolar debería adaptarse al horario de los padres, evitando niños con jornada intensiva y padres con jornada partida. Disponer de tiempo para estar con los hijos es clave para su educación y evitar el fracaso escolar. A partir de las 20.30 podríamos cenar y sería la hora donde las principales cadenas ofrecieran sus informativos. El "prime time" de nuestras televisiones podría ser de 21.00 a 23.00 y contaríamos con una hora más de sueño, que es lo que nos separa del resto de europeos.

-¿De qué manera perjudica este horario en cuanto a las relaciones empresariales y el turismo?

-Cambiar de huso horario facilitaría una mayor apertura de las exportaciones españolas a los mercados europeos, puesto que al coordinar los horarios de nuestras jornadas laborales con el resto de Europa, se mejorarían nuestras relaciones comerciales facilitando el contacto entre países. Los turistas, que en España contribuyen al 10,9% del PIB y generan el 11,9% del empleo, agradecerían dicha modificación sintiéndose menos sorprendidos de nuestro desordenado estilo de vida.

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