Mantener la limpieza, separar los alimentos crudos de los cocinados, cocinar bien los alimentos, mantenerlos a la temperatura adecuada y utilizar agua y materias primas seguras son las cinco claves que plantea la Organización Mundial de la Salud (OMS) para mejorar la inocuidad de los alimentos y que la Dirección Xeral de Innovación e Xestión da Saúde Pública de la Consellería de Sanidade recuerda ahora para asegurar un verano saludable. En este sentido, Jorge Suances Hernández, subdirector xeral de Programas de Fomento de Estilos de Vida Saudables de la Consellería de Sanidade, afirma que si bien hay que contemplar estas "reglas de oro" siempre para garantizar la salubridad de los productos, en verano se hacen aún más necesarias, ya que las temperaturas más elevadas pueden favorecer al deterioro más rápido de los alimentos.

"Dentro de los factores que contribuyen a las enfermedades de transmisión alimentaria, sobre todos las bacterianas, están las altas temperaturas. Por eso hay que tener especial cuidado en verano, cuando estas aumentan, porque es en torno a los 36º C cuando las bacterias crecen más", resume Suances.

Aunque asegura que los casos por intoxicación alimentaria son cada vez más infrecuentes en Galicia, añade que no hay que relajar las medidas de prevención. "Los casos de intoxicación alimentaria han descendido una barbaridad en Galicia desde los años ochenta y los brotes alimentarios son algo anecdótico. Esto se debe a los controles en establecimientos públicos y a que el ciudadano tiene un mayor conocimiento sobre su manipulación para prevenir brotes de enfermedad. Aún así, no está de más recordar qué medidas se han de seguir", explica.

En Galicia, los principales problemas derivados de la ingesta de alimentos en mal estado son las toxiinfecciones, ya sean infecciosas o por estafilococo y E. Coli. En caso de sospecha de haber sufrido una intoxicación, Suances recomienda acudir al médico de familia o llamar al 061. "En el 99 por ciento de los casos son intoxicaciones leves. El mayor riesgo se concentra en los niños, mayores y personas con otras patologías de base", explica.

Entre las "reglas de oro" que engloban las cinco claves de la OMS para garantizar la inocuidad de los alimentos, se encuentra extremar la higiene a la hora de manipular los alimentos. Gestos tan sencillos como lavarse las manos, y mantener limpios los utensilios y equipos empleados en la preparación de los alimentos pueden marcar la diferencia entre ingerir un producto salubre y otro contaminado. "Las manos están en contacto con todo y pueden ser un vehículo transmisor de gérmenes. La única forma de evitar es es lavándonoslas", insiste.

Otra medida que plantea la OMS en sus recomendaciones y que recuerda Sanidade es mantener separados los alimentos cocinados de los crudos para evitar que estos últimos puedan contaminarlos. "Hay quien cree, erróneamente, que un alimento ya cocinado no puede contaminarse si entra en contacto con otro que no lo está, como los huevos, por ejemplo. Pero no es así. Por ello hay que conservar los alimentos en recipientes cerrados, incluso dentro del frigorífico", advierte.

Para garantizar la inocuidad de los alimentos, hay que cocinarlos completamente para garantizar que todas las partes alcanzan los 70º C con el fin de eliminar todos los microorganismos peligrosos. Dentro de las recomendaciones para la correcta preparación de los alimentos está recalentar completamente la comida ya cocinada. Asimismo, no hay que dejar los alimentos preparados a temperatura ambiente, especialmente en verano, ni tampoco descongelarlos fuera del frigorífico. A estas recomendaciones de la OMS, Sanidade añade la de consumir solo productos de los que se conoce su origen.