"Hay un debate largo, de hace bastante tiempo, sobre el celibato sacerdotal. Lo que pasa es que no siempre aflora a nivel público", aseguraba ayer el teólogo y párroco del Sagrado Corazón de Jesús en Vigo, Julio Andión, quien dio clases de Teología durante 45 años en el Seminario Mayor.

A juicio de este sacerdote, las palabras del Papa Francisco a este respecto días atrás, en respuesta a las preguntas de un periodista, implican que el asunto "está abierto a la discusión. Indica que se estudie con objetividad, entrando en el significado profundo". Es más, Julio Andión lee entre líneas y asegura que, si Bergoglio ha realizado estas declaraciones, se debe a que "ya tiene a alguien estudiando este tema".

Al igual que opinaron otros teólogos y sacerdotes en la edición de ayer de FARO, Julio Andión considera que "se abre una puerta pero no significa que vaya a haber un cambio de inmediato". Según su opinión, "el sacramento del matrimonio no es incompatible con el sacerdocio", y que se puede amar a la mujer, a la familia, a Dios y a la comunidad igualmente.

No obstante, no toda la comunidad religiosa coincide exactamente con Andión. El director del Instituto San José de Vigo, Guillermo Juan Morado, indicó que "puede haber pequeños grupos" en los que sí haya debate sobre este asunto, aunque añadió que él da clase a seminaristas y estos no están planteando el asunto.

Para Morado, el ser sacerdote célibe se inscribe dentro de la "disciplina", a modo de "seguimiento más radical de Jesús, del que consta que no se casó. En eso, hay una identificación con Cristo". No obstante, recordó que en la Iglesia Católica con el rito oriental hombres casados sí pueden devenir en sacerdotes, sin que haya ninguna norma o prohibición al respecto.

Para Morado, las palabras del Papa Francisco que han disparado el debate en los medios de comunicación deben enmarcarse en el contexto en el que se realizaron: como "respuesta a la pregunta de un periodista". En esa contestación, Bergoglio "hizo un elogio del celibato como forma de vida. Efectivamente, el celibato sacerdotal no es dogma; no hay novedad en eso".

En esto último, incidió el párroco de Nuestra Señora de la Soledad en Vigo, monseñor Alberto Cuevas. "No es dogma", sino que se ha convertido "en una costumbre". A su juicio, no hay un debate extendido ni fuerte en la comunidad sacerdotal alrededor de la posibilidad de que el celibato sea opcional.

Para mostrar lo que supondría el cambio, Alberto Cuevas ofreció un ejemplo. "Si un párroco tiene mujer e hijos y el obispo le comunicara que debe cambiar de parroquia, el sacerdote tendría que tratar el traslado con su esposa e incluso podría afectar a la educación de los hijos. Sin embargo, siendo célibe no tiene ninguna atadura", explicó.