¿Hacia dónde camina el mundo del trasplante?. "A corto o medio plazo no vamos a ver grandes variaciones, salvo en aspectos como la mejor conservación de los órganos. Esto posibilitará aprovecharlos mejor y favorecer el intercambio entre regiones distantes y con otros países", explica Rafael Matesanz. A más largo plazo, el futuro está en la medicina regenerativa, a través de la creación de órganos bioartificiales y la reparación de los que están dañados. A pesar de ello, no cree que llegue un momento en que no se necesiten donantes. "Tenemos donación para rato".

Reconoce que es "muy difícil" aumentar la donación de órganos a través del "donante clásico": fallecidos en accidentes de tráfico o laborales y por episodios cerebrovasculares. Pero una de vía de expansión "importante" es la donación en parada cardiaca, que el año pasado representó un 10 por ciento del total y, en algunas comunidades como Madrid, hasta un 40 por ciento.