Benedicto XVI celebrará hoy en la plaza de San Pedro la última audiencia general de su pontificado a la que ya confirmaron su presencia más de 50.000 personas. Al inicio de la audiencia, el Papa realizará un recorrido más amplio que el habitual con el papamóvil para saludar a los asistentes. En cambio, no se realizará al final de la audiencia el tradicional saludo de besa mano por la gran cantidad de solicitudes de personas que querrían despedir a Benedicto XVI.

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, aseguró que Benedicto XVI no se despedirá con una celebración especial sino que aprovechará esta audiencia para despedirse de los fieles. El objetivo, según precisó, es que pueda acudir un gran número de gente a la que será su "última celebración grande". Entre los presentes, han confirmado su participación en la audiencia el cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, el portavoz y secretario general de la CEE, Juan Antonio Martínez Camino, el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, y el arzobispo de Granada, monseñor Javier Martínez.

Por otra parte, el Vaticano informó ayer de que Benedicto XVI seguirá llamándose Su Santidad Benedicto XVI, tendrá el título de Papa emérito o Romano Pontífice emérito, vestirá sotana blanca, sin esclavina, y calzará zapatos marrones, especialmente los que le regalaron unos artesanos durante su viaje a México del año pasado, cuando deje de ser Papa (mañana, a las 20.00 horas).

El Vaticano informó además de que Benedicto XVI dejará de utilizar el Anillo del Pescador, que simboliza el poder pontificio. El anillo quedará inutilizado, al igual que el sello de plomo que se usa para sellar documentos importantes, entre ellos las bulas. La normativa vaticana contempla que el anillo del Papa se destruye cuando muere el Pontífice, o renuncia, como en este caso, para evitar cualquier eventual falsificación de documentos pontificios.

Lombardi informó asimismo de que Benedicto XVI abandonará el Palacio Pontificio del Vaticano a las 16.55 horas. Será despedido en el Patio de San Dámaso por un piquete de la Guardia Suiza y en un automóvil, acompañado del secretario de Estado, el cardenal Bertone, se trasladará al helipuerto del Vaticano, de donde en un helicóptero viajará hasta Castel Gandolfo, a una treintena de kilómetros de Roma. Allí se despedirá de los fieles reunidos en la plaza. Ese será el último acto público y la única señal visible que anunciará que Benedicto XVI ya no es Papa se verá a las ocho de la tarde, cuando la Guardia Suiza que presta guardia en la puerta del palacio de Castel Gandolfo concluya su servicio y abandone el lugar.