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El pino invasor narra su historia

Científicos gallegos alertan sobre la futura amenaza del pino de Monterrey - Hasta ahora, el ataque de insectos frena su avance

Pino de Monterrey.  // CSIC

Pino de Monterrey. // CSIC

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M.MATO - VIGO

No hay mal que por bien no venga. El dicho popular encaja a la perfección con la expansión en Galicia del llamado pino de Monterrey (Pinus radiata). En la actualidad, se estima que este ocupa cerca de 80.000 hectáreas frente a las 300.000 de la especie autóctona "piñeiro do país" (Pinus pinaster). Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) -a través del Centro de Investigaciones Forestales de Lourizán- han analizado durante más de cuatro años el pino de Monterrey, una especie exótica considerada invasora en muchos países. En el caso gallego, el ataque de insectos como el gorgojo del pino o la pasionaria han logrado hasta ahora mantenerlo a raya. No obstante, los científicos temen que en el futuro el árbol se haga fuerte y se expanda sin control por la geografía gallega.

"Hemos observado que la escasa capacidad invasora actual del pino de Monterrey en Galicia puede aumentar rápidamente en un futuro cercano (...) por su gran variabilidad genética en resistencia a los insectos locales. Esta especie podría aumentar su potencial invasor en un futuro cercano, por lo que no deberíamos bajar la guardia frente a este riesgo", explica Xoaquín Moreira.

El pino invasor narra su historia

El pino invasor narra su historia

Este investigador y sus colegas concluyen que cuanto mejor se conozca la variación genética de este árbol, mejor se puede predecir su potencial invasor. De esta manera, se podrían desarrollar "métodos eficaces para restringir su presencia solo a explotaciones forestales controladas".

El pino de Monterrey es una especie arbórea procedente de la costa americana que ya se ha convertido en invasora en países como Chile o Australia. En ambos, según el CSIC, "se expande sin control", de ahí que el organismo dedicase cuatro años a analizar su situación en Galicia para evitar su proliferación.

En la actualidad, recalcan los investigadores, no puede considerarse invasora en Galicia. Al tratarse de una especie foránea que no ha evolucionado conviviendo con el gorgojo del pino y la procesionaria, "no dispone de mecanismos de defensa tan eficaces frente a este insecto y resulta más vulnerable a su ataque sufriendo, por tanto, mayor mortandad", indica Rafael Zas, del CSIC.

Por contra, el pino autóctono, piñeiro do país, ha desarollado más resistencia a estos insectos. "Si bien padece su ataque, cuenta con mecanismos de defensa más eficaces para minimizarlo y tolera mejor los daños ocasionados".

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