Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

De peso muerto a novedad culinaria

Un estudio del CSIC revela la rentabilidad de especies desechadas hasta ahora

La "Munida Spp.", que puede ser empleada en la gastronomía.

La "Munida Spp.", que puede ser empleada en la gastronomía.

Carlos prego Vigo

Armadores y científicos de Vigo acaban de alcanzar la quimera de todo negocio: sacar partido a sus "desechos". Un grupo liderado por la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo (ARVI) e integrado por la Xunta y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un proyecto para aprovechar las cerca de 10.000 toneladas de especies marinas que descarta cada año la flota gallega al no tratarse de la captura que buscan. Su aprovechamiento económico podría generar en torno a dos millones de euros al año.

Tras un estudio financiado por el gobierno autonómico los investigadores han descubierto que los cuatro crustáceos más "descartados" por los marineros gallegos –Macropipus tuberculatus (nécora), Liocarcinus depurator (falsa nécora), Munida spp. (langostilla) y Polybius henslowii (patexo)– tienen aplicaciones en la cocina y las industrias del pienso y la farmacia. De este modo los ejemplares que se quedan enganchados en las redes durante las labores de arrastre en los caladeros de Gran Sol y el litoral del Norte peninsular dejarían de "ser una carga" para convertirse en fuente de ingresos.

"Son especies que se descartan pero su presencia es muy abundante. Además la mayoría de las veces que los ejemplares se devuelven al mar ya están muertos", explica Ricardo Pérez, profesor de investigación del CSIC en el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo y uno de los principales científicos del proyecto. Su afirmación la corrobora un estudio de la FAO –Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura– que estima que algunas flotas llegan a descartar hasta el 70% de lo que capturan en aguas europeas. "Fomentamos el desarrollo sostenible de la industria pesquera", concluye el científico del CSIC.

El potencial de las cuatro especies ofrece posibilidades distintas. La Munida spp –la de mayor provecho– ha obtenido buenos resultados en las pruebas culinarias e incluso existen ya recetas que la integran. La pionera en ese campo es la empresa Porto Muíños que ha testado varios platos que usan su carne para elaborar fumet, crema de marisco o paté. Queda por delante su promoción, una tarea que se plantea asumir ARVI.

Las otras tres especies tienen su futuro en la elaboración de piensos para la acuicultura y la industria farmacéutica. Así, tras someterlos a un proceso de elaboración, su carne puede convertirse en una harina útil para alimentar moluscos o erizos; mientras que la quitina-quitosano de la concha se puede emplear para medicamentos o productos de cosmética.

Tracking Pixel Contents