1 de marzo de 1.493. La maltrecha carabela La Pinta arriba a la localidad pontevedresa de Baiona. Su tripulación está exhausta después de una travesía imposible en medio de temporales, pero trae una de las noticias más sonadas de la historia: el Descubrimiento de América. Los baioneses cuidan a los marineros y celebran con júbilo la buena nueva que los convertirá en protagonistas de la historia. 5 de marzo de 2011. 518 años después, la villa regresa al medievo para conmemorar el hecho por todo lo alto. Caballeros, bufones, zancudos, mesoneros, artesanos de todos los gremios, vecinos y visitantes se unen en una celebración única. Y este año, con más ilusión que nunca. La Festa da Arribada estrena título de Interés Turístico Nacional y lo demuestra por cada rincón del casco histórico baionés.

Decenas de miles de personas acudieron a la cita para disfrutar de impresionantes espectáculos como el torneo de justas de la playa de A Ribeira, donde los caballeros se disputan el amor de una joven noble del entorno. El arenal acoge también pruebas de tiro con arco y el acto culminante del día, la representación teatral de la arribada de La Pinta, seguida de una espectacular tirada de fuegos de artificio.

A pocos metros de allí, el casco antiguo de la villa es un hervidero. Los puestos de mercaderes de artículos de artesanía de todo tipo, cerámica, cuero, bisutería, juguetes y hasta conservas naturales se mezclan con rústicos establecimientos hosteleros, donde los bollos preñados, el pulpo, el churrasco, la tortilla y los manjares más dulces y deliciosos se maridan con apreciados caldos, licores y refrescos.

Durante las degustaciones, los asombrados espectadores, contemplan el arte de los bufones, los "cantares de cego", el alboroto de los zancudos o se dejan leer la buenaventura por parte de las zíngaras. Hay tiempo también para conocer el trabajo de los gremios de la época. Herreros, maestros de la teja, del vidrio o de la cantería cuentan también con su público.

Por si el entretenimiento fuera poco, la casa consistorial alberga una muestra de carteles de la fiesta de los últimos 16 años, además de la actividad de un troquel de monedas especiales para la ocasión. En la Capitanía marítima, pueden contemplarse escrituras góticas y, en la Casa Carvajal, armamento medieval y aparejos de pesca. La actividad continuará hoy en el zoco medieval.