En una entrevista concedida a Efe, Carranza admite que "ambos disfrutamos con ´El Código´, que es una novela que engancha, tiene una trama bien urdida y es literatura de divertimento".

Esteban Martín, que regenta además la pequeña editorial Littera Books, señala, sin embargo, que la novela está llena de referentes literarios, "sin agobiar al lector", con "homenajes a Borges, Oscar Wilde, San Juan de la Cruz, la Iliada y, sobre todo, Umberto Eco".

Al igual que sucedió un año atrás con "La catedral del mar", de Ildefonso Falcones, "La clave Gaudí" se ha convertido en un fenómeno editorial, "incluso antes de publicarse en España", advierten con sorpresa Martín y Carranza, y ya se ha vendido la novela a diez países, entre ellos EEUU, Alemania, Holanda, Italia, Rumanía, Grecia o Corea.

La insólita difusión de la novela ´gaudiniana´ tiene mucho que ver, reconocen los dos autores, con el hecho de que "desde el principio creyera en ella la agente literaria Carmen Balcells, que en diez días ya la había vendido a Random House y en dos semanas a Alemania".

El libro se encuentra en las librerías españolas desde este fin de semana con una tirada inicial de 35.000 ejemplares en castellano y 11.000 en catalán.

"La clave Gaudí" (Plaza y Janés) está ambientada en la Barcelona de principios del siglo XX, en la que Gaudí construye la Sagrada Familia, La Pedrera, la Casa Batlló o el Parque Güell.

Martín y Carranza describen una ciudad llena de logias y sociedades secretas que convierten Barcelona en la capital de lo esotérico y al arquitecto Antonio Gaudí en la pieza clave de una profecía milenaria.

El origen del libro es un encuentro entre ambos autores con la idea de escribir una novela a cuatro manos sobre un personaje histórico y una curiosa coincidencia, Gaudí, a la que siguió una enigmática pregunta: ¿Qué pasaría si Gaudí no hubiera muerto atropellado por un tranvía, sino que hubiera sido asesinado?".

A este interrogante inicial, añaden, surgieron otras posibles preguntas: "¿Por qué le mataron?; ¿ocultaba algún secreto?; ¿dónde está ese secreto?; y ¿para qué sirve".

Preguntas de las que surgió el "esqueleto" de la novela, con una descripción detallada de escenas y personajes capítulo a capítulo que Martín y Carranza colgaron en pizarras en sus respectivos estudios, "como una Biblia que dirigía nuestros pasos".

Martín y Carranza describen su primera experiencia a cuatro manos como "un divertimento, una vuelta a ser niños, que nos ha hecho aún más amigos, y un descubrimiento de un personaje como Gaudí, al que ahora vemos con ojos nuevos".

En su opinión, "Gaudí, que en su juventud había sido socialista utópico, al final de su vida se convierte en una persona mística como San Juan de la Cruz, en una línea mística cristiana primitiva".

La trama de "La clave Gaudí" se sustenta, a juicio de Martín y Carranza, por que "la propia muerte del arquitecto está rodeada de misterio: pasaron dos días en el hospital Para abonar más esa línea esotérica que explora la trama de la novela, Martín recuerda que "en la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia aparecen elementos como el cuadrado, el laberinto, las escaleras, los dos triángulos invertidos, una simbología con la que quiso hacer un libro de piedra como la Columna Trajana de Roma".

Martín advierte que "durante 43 años Gaudí estuvo trabajando en la Sagrada Familia, donde trabajaba en su taller con un franciscano".

En algunos de sus edificios proyectados "el arquitecto raya el paganismo -anota Carranza- en una Barcelona de principios de siglo en la que conviven dieciséis logias masónicas, el pistolerismo, los anarquistas y el modernismo".

Los dos autores no esperan una reacción de los especialistas en Gaudí, porque "hemos sido respetuosos con su vida y tampoco hemos traicionado su espíritu arquitectónico, muy vinculado a la naturaleza".