Miembro del grupo conocido como Young British Artists, lanzado por el coleccionista y publicitario Charles Saatchi, Emin comparte desde la pasada noche ese honor con otro artista británico mucho más tradicional, Tony Bevan, conocido sobre todo por sus retratos psicológicos de mediados de los ochenta y que expondrá próximamente sus "Monotipos" en la galería Marlborough, de Londres.

Emin, otra de cuyas instalaciones, destruida en un incendio hace tres años, consistía en una tienda de campaña con los nombres de todos los hombres con los que se había acostado entre 1963 y 1995, fue finalista con su polémica cama del premio Turner en 1999, y este año representará al Reino Unido en la Bienal de Venecia.

Hace seis años, Emin fue invitada por Peter Blake, uno de los representantes del pop art británico, a exponer en la Royal Academy of Art, la más antigua institución artística del Reino Unido, cuyo fundador fue el pintor Joshua Reynolds.

La invitación dio origen a fuertes protestas por parte de algunos académicos, y Blake pensó incluso a dimitir ante la oposición encontrada.

Hace un año, Emin hizo una película sobre el supuesto sexismo institucional en el mundo del arte e incluso preguntó al secretario para exposiciones de la Academia, Norman Rosenthal, si había alguna posibilidad de que la nombraran académica.

"Yo no tengo un miembro (viril)", le espetó Emin a Rosenthal, a lo que éste respondió, siguiendo el juego de palabras, que tenían "muchos miembros sin miembros", según una anécdota que relata hoy el diario "The Independent", que ha publicado en sus páginas el diario de una artista muy dada a exhibir su intimidad sexual.

La ofensiva de Emin para conseguir ser aceptada como académica ha dado finalmente resultado, y los académicos tendrán que aprender a convivir con una artista polémica y provocadora, que se expresa en distintos medios: desde el dibujo hasta la escultura o los trabajos en neón.