"Si una lengua no cuenta con apoyo directo, no puede sobrevivir; no basta con el voluntarismo", dijo Atxaga, en la sesión del Congreso Internacional de la Lengua Española titulada "El español en convivencia con otras lenguas hispánicas".

Coordinada por el director de la Real Academia de la Lengua, Víctor García de la Concha, quien aseguró que el "plurilingüismo constituye una de las mayores riquezas de España, la sesión también contó con las intervenciones de Maitena Etxebarría, de la Universidad del País Vasco; Joan Veny i Clar, del Instituto de Estudios Catalanes, y de Ramón Villares, del Consejo de Cultura Gallego.

Aunque las palabras de unos y otros tuvieron carácter diferente, la petición de apoyo a los poderes públicos para evitar la desaparición de las lenguas minoritarias estuvo presente en casi todas ellas.

"La lengua vasca siempre ha estado en crisis, y la preocupación por su futuro ha sido uno de los rasgos de la sociedad vasca desde hace siglos", aseguró Atxaga, quien procuró hablar "sin circunloquios" de un asunto que "sigue siendo central en el País Vasco".

"La madre del cordero, en cuestión de lenguas", añadió el autor de "Obabakoak", "es el uso, la repetición. La vida de una lengua depende de que se repitan las palabras".

Atxaga, el escritor vivo más importante en lengua vasca, dijo también que la convivencia del español con el vasco "no es fácil.

Nunca lo fue y se verá entorpecida si el nacionalismo sigue en sus treces", porque este tipo de movimientos políticos "vive de subrayar las diferencias".

No obstante, el autor de "El hijo de el acordeonista" dijo que hay "una vía de salida": la nueva conciencia lingüística y el hecho de que "haya calado la idea de que la sociedad es plurilingüe".

El País Vasco tiene unos 2,8 millones de habitantes y, según Maitena Etxebarría, casi el 30 por ciento de la población es bilingüe y el 59,2 por ciento sólo habla español.

El poeta y novelista en lengua catalana Miquel de Palol lo dijo también con claridad: el poder central "debe ser protector de las minorías en extinción", como, en su opinión, son las lenguas catalanas, gallegas y vasca.

Palol tranquilizó también a los castellanohablantes que viven en Cataluña porque su idioma no está perseguido ni prohibido" en esta comunidad autónoma.

"Que en la actualidad el castellano está en peligro en Cataluña es una falacia", dijo Joan Veny i Clar, para quien "la enorme presencia cultural y mediática" de la lengua española en esta comunidad "aseguran su larga vida"·.

Ramón Villares, del Consejo de Cultura Gallega, señaló que, en Galicia ha sido posible salir de la situación en la que se encontraba el gallego antes de la democracia, ya que en aquella época "no había ningún apoyo institucional" y el cultivo literario se basaba "en la resistencia personal".

Villares reconoció que está "preocupado por el futuro del gallego", pero no quiere ser pesimista porque la situación de este idioma "es estable".