Dibujante y animador, David Rubín (Ourense,1977) acogió con alegría la creación del galardón. "Por fin lo consideran al mismo nivel que la dramaturgia, la literatura o el cine", afirma. Sin embargo, clama en contra de las voces que dicen que el premio "dignificará" este arte. "El cómic ya es muy digno por sí mismo y los que trabajamos en él así lo consideramos, pero es cierto que un premio de este tipo ayudará mucho a que se normalice de cara a la sociedad, a que sea un arte más popular y más aceptado socialmente en todos los estatus", puntualiza. Lo esencial para el autor de "El circo del desaliento" o "La tetería del oso malayo", es que el cómic deje de considerarse "una disciplina para críos o simplón y tenga el prestigio que merece".