Con motivo de la celebración este domingo de la Jornada de la Vida, los prelados miembros de la Subcomisión Episcopal para la Familia, aseguran en una nota, que tanto la ley del aborto como la de reproducción humana "son gravemente injustas" y "atentan contra la vida".

Asimismo, aseguran que si las autoridades sanitarias velaran por el cumplimiento de la ley del aborto y de las condiciones en que está despenalizado, "no sería temerario suponer que el número de abortos en España se reduciría drásticamente".

Por ello, solicitan a la sociedad y a los políticos "la abolición de los supuestos en los que el aborto está despenalizado" e instan a las instituciones sanitarias a "que persigan estos abusos". "Es una grave responsabilidad de las autoridades", insisten.

ESPAÑA: "LA QUE MENOS PROTEGE LA VIDA".

También señalan, en la nota titulada ´Por una cultura de la Vida´, que España no sólo cuenta con "una de las legislaciones que menos protege la vida humana en el mundo entero" sino que desde sus instituciones "se promueve la promiscuidad sexual con la falsa esperanza de que el preservativo o la píldora del día después permitirán una práctica segura del sexo". "Por el contrario de lo esperado", denuncian, "las enfermedades de transmisión sexual y los abortos siguen creciendo".

Con respecto a "la gravísima amenaza de la eutanasia", los prelados manifiestan su "profunda preocupación" por la campaña que, "desde diversos ámbitos, se realiza para promover su aceptación social". En esta línea, consideran "una clara falacia" los que abogan por una despenalización de la eutanasia "en determinados supuestos y con rigurosas condiciones" si se considera la situación de la práctica del aborto en España. "¿Cómo se pueden garantizar que para la eutanasia se cumplirán esas condiciones que en el aborto se ignoran?", se cuestionan.

Frente a este panorama, los obispos destacan que "la primera acción de promoción de una cultura de la vida es la atención a las situaciones donde la vida de una persona esté en peligro". En este sentido, señalan, con respecto al aborto, que "no basta que se anime a una mujer a que se sobreponga a las presiones que la empujan a esta práctica si no se le ofrece los medios para ello".

Por ello, consideran "imprescindible el precioso servicio que tantas asociaciones" ofrecen a las madres embarazadas para que puedan llevar adelante su embarazo. "Nos encontramos ante un verdadero desafío cultural, un cambio sin precedentes en el corazón y la conciencia de nuestras familias y de la sociedad. Este desafío requiere una respuesta a distintos niveles", concluyen.

La Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida está integrada por el arzobispo de Santiago Compostela, monseñor Julián Barrio; el obispo de Cartagena, monseñor Juan Antonio Reig Pla; el arzobispo de Burgos, monseñor Francisco Gil Hellín; el arzobispo de Granada, monseñor Javier Martínez Fernández; el obispo de Ibiza, monseñor Vicente Juan Segura.