El Gobierno polaco prepara un proyecto de ley que suprimirá las rentas especiales concedidas a los veteranos de la Segunda Guerra Mundial y de la lucha contra el fascismo, lo que afectará a los brigadistas polacos que combatieron en defensa de la República durante la Guerra Civil española.

En una moción que será debatida por el pleno de la Cámara Alta y que fue registrada ayer, los grupos muestran su total solidaridad con los supervivientes polacos de las Brigadas Internacionales y manifiestan su rechazo ante "cualquier medida discriminatoria" que pueda adoptarse contra ellos.

Aseguran que su adopción implicaría "no sólo una violación de los derechos humanos sino, en este flagrante caso, de la simple y noble dignidad humana".

Los grupos piden al Gobierno que instruya a los servicios diplomáticos y consulares de España en Polonia para que presten "toda la ayuda necesaria, material y jurídica" a los brigadistas polacos en defensa de "sus legítimos derechos" y recuerdan que, entre los mismos figura reconocido el de optar a la nacionalidad española.

Asimismo, instan a los órganos correspondientes de la UE a "vigilar escrupulosamente y a denunciar en su caso cualquier medida discriminatoria" contra los supervivientes de las Brigadas Internacionales polacos, así como "a adoptar, si fuese necesario, cuantas medidas fuesen pertinentes en su defensa".

En la exposición de motivos, los grupos afirman que el Gobierno polaco quiere "eliminar de la historia de su país el recuerdo" de los brigadistas que combatieron en defensa de la República española, y que los "califica de traidores y criminales".

Recuerdan que el Gobierno español concedió en 1996 la nacionalidad a los miembros de las Brigadas Internacionales, a cuyos supervivientes, todos ellos mayores de 90 años, se recibió en el homenaje que les tributó la sociedad española en 2006 "como el más bello ejemplo de fraternidad y defensa de la libertad".

"Para todos ellos, España es su segunda patria. Vinieron a España a luchar por la libertad y la democracia", señalan los grupos del Senado que recuerdan que después continuaron esa lucha "en sus respectivos países, en la Segunda Guerra Mundial contra el nazismo".

Señalan que el Gobierno polaco está "incumpliendo" con esta decisión "los compromisos adquiridos como miembro del Consejo de Europa y de la UE de respetar los derechos humanos y democráticos" y añade que, "al intentar expulsar de su historia la gesta" de los brigadistas internacionales, "está suprimiendo no sólo una parte de la historia de España, sino también de Europa".