El último reducto impoluto de la `cosecha roja´. Un Estado que alimenta a la boca de la población como una madre africana de pechos agotados que debiera elegir entre los hijos más fuertes y renunciar a los más débiles. Se dice que 13 millones de personas -la mitad de la población- padece malnutrición crónica mientras se dan medallas a las máquinas".

Así se refería ayer a Corea del Norte, en el Club FARO, el periodista y escritor Bruno Galindo. Presentado por Sandra Penelas, bajo el título "Corea: viaje a los países más desconocidos del mundo" dio una charla abundosa en datos y teñida de experiencias de un viaje que hizo a ese país infranqueable, "un reino eremita y pícaro, un niño que no quiere crecer, millones de mentalidades predeterminadas".

Tras considerarlo "una nave fantasma pilotada por un capitán muerto", refiriéndose al presidente Kim II-sung, nacido en 1911 y fallecido en 1994 (cuando se le nombró "presidente eterno"), habló de esa doctrina inventada por el líder ya en los años 50, con ideas raptadas a Confucio y otras al más duro marxismo-leninismo.

"Heredado" por el hijo ese régimen de silencios, el conferenciante opinó que no veía posibilidad de apertura del mismo a no ser que éste cediera el poder a personas que llevaran a cabo algún tipo de deshielo o perestroika. "En cuanto a la reunificación, la veo muy difícil porque, entre otras cosas, Corea del Sur tendría que enseñar a 22 millones de personas qué es Internet, por poner un ejemplo".

En Corea del Norte existen 51 categorías humanas, según estén fichados, dijo Galindo con la intención de poner los pelos de punta al respetable, "que a su vez se subdividen en tres grandes grupos: hostiles, amistosos o neutrales. Los derechos o privilegios de cada persona estaban y siguen estando en función de este diabólico censo".

El periodista dio las claves de la guerra que separó al norte del sur y habló del culto al líder actual, Kim Jong Il, "que sabe de todo y puede con todo: escribir cien novelas, firmar editoriales en el Diario del Pueblo, dirigir cine o encargar decenas de películas, ser clave en el desarrollo del pop o su conocimiento de la electrónica...

"Se dice -explicó- que Corea del Norte `reeduca´ al 10 por ciento de su población en una variada gama de prisiones, con formas más duras y blandas, en zonas más o menos alejadas..."