La ministra de Cultura, Carmen Calvo, anunció ayer que finalmente el próximo viernes llevará al Consejo de Ministros el Anteproyecto de la Ley del Cine. La reforma incluirá desgravaciones fiscales con un 18% de bonificaciones y el mantenimiento del 5% de inversión de los operadores de televisión, porcentaje que se había pensado inicialmente en subir al 6 por ciento. En este sentido, las cadenas se apresuraron a dejar claro que mantienen su rechazo a financiar cine independiente, cualquiera que sea el porcentaje, por entender que un sector privado no puede estar obligado a invertir en otro.

Concretamente, el texto contemplará las desgravaciones fiscales -una de las reivindicaciones de los productores- que podrán desgravarse hasta un 18% de su inversión económica, tanto los productores como sus socios, algo que se ha conseguido gracias "al esfuerzo de todo el Consejo de Ministros y de los vicepresidentes, sobre todo", dijo Calvo. En su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press, la ministra recordó además, que con esta medida saldrán beneficiados también los operadores de televisión, que han visto recogido en el articulado su petición de que las inversiones se mantengan en el 5% y no suban al 6%, como preveía el texto anterior.

Para Calvo esta nueva norma trata de buscar "equilibrio" y tras la reunión mantenida ayer junto a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó que la Ley del Cine "se transforma en un pacto de apoyo" al sector cinematográfico español.

Sin embargo, la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA) -que agrupa a Antena 3, Telecinco, Canal+ Cuatro, La Sexta, Net TV y Veo- negó haber "consensuado" el contenido del anteproyecto y añadió que tan sólo se ha comprometido a "estudiar la nueva propuesta". Añade que las televisiones privadas siempre se han opuesto a la obligación de invertir en cine el 5% de sus ingresos brutos anuales. "Un sector privado no puede estar obligado a invertir en otro sector privado y, además, esta obligación no redunda en beneficio del cine español sino de un sector muy definido y concreto de los autodenominados productores independientes", alega.

La ministra, que espera que el anteproyecto esté listo para su remisión al Congreso a finales de abril, destacó que, pese a estas concesiones, "no es una Ley de nadie, sino de todos, incluidos exhibidores, productores, distribuidores y operadores televisivos" y recalcó que se trata de una norma "democrática". "Ninguna ley ha tenido unas consultas tan intensas y con transparencia absoluta", matizó la ministra.

No obstante, el texto mantiene la cuota de pantalla con una matización: en lugar de aplicar el porcentaje de programar un día de películas europeas por cada tres títulos estadounidenses, ese porcentaje será por sesiones.