El procedimiento seguido en este y otros casos similares por el Vaticano, con secretismo, ausencia de diálogo y autoritarismo, resulta inaceptable para un sector creciente del pueblo cristiano y escandaloso para los ciudadanos identificados con los valores democráticos", asegura la nota.

Asimismo, afirma que la notificación de la Congregación para la Doctrina de la Fe "cuestiona principios teológicos oficialmente asumidos por el magisterio papal, como la Iglesia de los pobres, que fue principio inspirador de la convocatoria del Concilio Vaticano II por Juan XXIII".

Frente a esta situación, la asociación de teólogos y teólogas considera "urgente" crear espacios de diálogo en el interior de la Iglesia y de ésta con la sociedad con el objetivo de favorecer "un clima de respeto al pluralismo y de legítima libertad de expresión y de investigación, que permita el enriquecimiento mutuo y la renuncia a toda pretensión de poseer la verdad en exclusiva".

Por último, valora "positivamente" la ausencia de sanciones en la notificación y considera que si ésas se produjeran posteriormente, serían "injustas y contrarias al Evangelio". Finalmente, expresa su "más sincero y profundo agradecimiento a Jon Sobrino por lo que significa para todos los cristianos su obra teológica y su testimonio evangélico informado por la opción por los pobres".