La campaña, que se llevará a cabo en todas las farmacias de Alicante hasta el próximo 25 de abril, pretende sensibilizar a los padres y prevenir el consumo de alcohol entre adolescentes, al ser la "sustancia psicoactiva más extendida", según la delegada del Plan Nacional de Drogas del Ministerio de Sanidad, Carmen Moya, que participó hoy en la presentación de este iniciativa.

Para conseguir sus objetivos, el Colegio de Farmacéuticos de Alicante repartirá en las 750 oficinas de farmacia de la provincia folletos informativos en los que se incide en los peligros del alcohol, se explica cómo detectar si el adolescente bebe y se insiste en la comunicación como vía para prevenir su consumo.

Además, junto al folleto se entregará una pequeña encuesta para medir el nivel de percepción que los padres tienen del problema y, en concreto, del consumo de sus propios hijos.

El programa también contempla el desarrollo de una jornada apoyada por expertos, que se encargarán de formar en la prevención y comunicación a farmacéuticos con la finalidad de asegurar la efectividad del plan.

En ese sentido, la vicetesorera del COFA y coordinadora de la campaña, Myriam Cano, señaló que otro de los objetivos es fomentar la educación sanitaria desde la oficina de farmacia, por lo que se repartirá una guía informativa para el farmacéutico con contenidos sobre juventud y alcohol, problemas y signos relacionados con el alcoholismo, consumo familiar y percepción, así como información específica para que puedan dar charlas en sus municipios y comarcas.

Cano indicó que en los últimos dos años ha habido un cambio en la percepción de los riesgos del consumo del alcohol, lo cual demuestra, en su opinión, que las campañas de prevención "son efectivas y hacen que la gente vaya cambiando su conciencia sobre el tema".

No obstante, señaló que, según un estudio de la Conselleria de Sanidad, tan sólo un 20 por ciento de los padres sabe que sus hijos beben, a pesar de que el 65 por ciento de los adolescentes reconoce haber consumido alcohol en el último mes.

La delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas apuntó que, además, el 34,8 por ciento de los jóvenes entre 14 y 18 años declara que se ha emborrachado en los últimos 30 días.

Carmen Moya alertó sobre la cada vez más temprana edad en la que se inicia el consumo del alcohol, que se sitúa de media en los 13,5 años, aunque en muchos casos comienza a los 12.

Advirtió de que el consumo de alcohol entre este colectivo de menores de tan corta edad "se está normalizando" y señaló algunos de los peligros y riesgos que comporta para el adolescente.

Entre ellos, citó la "reducción de las estructuras cerebrales relacionadas con la memoria y el aprendizaje", los cambios en algunos procesos hormonales relacionados con la sexualidad y el desarrollo de algunos problemas hepáticos.

La delegada del Gobierno destacó, también, que en los últimos años se ha producido un cambio entre los adolescentes en la forma de beber alcohol, puesto que éste se consume "en atracón", en mucha cantidad y en muy poco tiempo, sobre todo concentrado en los fines de semana.