Ahora que España es un país de destino para la emigración, es buen momento para recordar que no hace mucho lo fue de partida y que Galicia encabezó la lista de regiones que vieron partir a su población hacia otros países de Europa y de Latinoamérica en busca de un futuro mejor. Éste es el planteamiento de "Emigrados", el montaje que Teatro de Ningures representa hoy en el Teatro Caixanova de Vigo, una pieza teatral construida a partir de cinco textos de Anxos Sumai, Sonia Torre, Cándido Pazó, Suso de Toro y Xosé Manuel Pazos.

Salvador del Río, director de la compañía, define esta obra "como una ventanita" por la que asomarse al drama de la emigración, un tema que se trata, no obstante, "sin ánimo de revancha".

"No se trata de echar las culpas a nadie ni de hacer un dramón, sino de reflexionar sobre el fenómeno de la emigración a través de los dramas personales de cada personaje", explica Del Río.

Hacía tiempo que la compañía gallega acariciaba la idea de representar sobre las tablas una historia sobre los emigrantes gallegos porque, aunque la literatura ha tocado este tema desde distintos prismas, no así la dramaturgia; entiende el director y actor de Teatro de Ningures que por la complejidad que supone condensar un fenómeno tan amplio y diverso en una función. "En una obra de teatro tienes que quedarte con lo esencial y es muy difícil acertar porque las expectativas de muchos espectadores pueden verse no cumplidas", comenta.

Sin embargo, la respuesta del público a "Emigrados", estrenada el pasado 23 de febrero en Santiago, está siendo, según Del Río, extraordinaria. "No sólo la de los gallegos, sino también la de los inmigrantes, que ven en las historias de la obra las suyas propias", explica el artista.

Teatro de Ningures continúa apostando por los escritores gallegos contemporáneos, aunque Del Río reconoce el riesgo que esto supone a veces. "Los programadores no siempre están dispuestos a arriesgarse y prefieren apostar por lo seguro, por lo que tiene tirón", afirma el director de la compañía, quien pide más apoyo para la difusión del teatro gallego. "Al menos, que trabajemos en igualdad de condiciones que los grupos de fuera que representan aquí, que llegan con una fortísima promoción desde sus lugares de origen. Las ayudas económicas están bien, pero de poco sirven si luego no se promociona y las producciones no llegan al público", añade.