En la descripción de su recorrido vital, contó Villena cómo Alcalá Zamora la llamó para que desempeñara el cargo de directora general de prisiones y del celo y espíritu radicalmente humanista y transformador con el que se aplicó a reformar un mundo carcelario en el que vivían como animales, sin derechos. "Su objetivo, absolutamente actual -dijo-, era reinsertar al preso y abordó una reforma penitenciaria que recuperara los derechos de los mismos".

Responsabilidades parlamentarias, guerra, envío a París como diplomática para los refugiados, exilio bajo los nazis, salto a México y luego a Estados Unidos... "Fue una mujer sorprendente hasta su muerte".