El número de niños que disponen de teléfono móvil en la Unión Europea no deja de aumentar, con un 36% de usuarios menores de 18 años y un 70% en el grupo de 12 y 13, lo que a su vez ha hecho crecer los riesgos potenciales por el uso de estos aparatos, informó ayer la Comisión Europea. Entre esos riesgos están el acceso a contenidos nocivos o ilegales -mediante los móviles con conexión a Internet-, el acoso psicológico -como la distribución de mensajes y fotos abusivos o comprometedores- y la posibilidad de un gasto inesperadamente elevado.

A eso se añade un fenómeno creciente, denominado "grooming", que es el hecho de que extraños se hagan amigos de los niños con la intención de citarse con ellos. Los riesgos vienen especialmente porque en la actualidad con estos aparatos se pueden enviar mensajes de vídeo, recurrir a servicios de entretenimiento (como descargas de juegos, música y vídeos) y acceder a Internet.

Por eso Bruselas inició ayer una consulta pública para ver de qué manera se puede proteger de esos riesgos a los menores que usan los móviles, explicó el portavoz europeo de Sociedad de la Información, Martin Selmayr. La consulta, abierta hasta el 16 de octubre, permitirá presentar observaciones a todas las partes interesadas: asociaciones para la seguridad infantil, organizaciones de padres y consumidores, operadores de telefonía, proveedores de contenidos y fabricantes de teléfonos.

En los últimos años, el número de niños y jóvenes que usan teléfono móvil ha aumentado espectacularmente, así como las prestaciones de estos teléfonos. Una encuesta comunitaria señala que el 87% de los jóvenes de 16 y 17 años tiene teléfono móvil y un 80% de los chavales entre 14 y 15.