Jesús Caldera hizo estas declaraciones a los periodistas tras visitar las obras del centro, al que calificó de "pionero" y cuyo objetivo es "impulsar y coordinar la investigación, la atención especializada y la formación de profesionales sociosanitarios sobre la enfermedad del Alzheimer en nuestro país", explicó.

Las obras estarán concluidas a finales de 2007, ya que la construcción de las instalaciones "marcha muy bien, a pesar de los problemas de cimentación que se han presentado", aunque "ya han sido solventados por la empresa concesionaria".

En este sentido, Caldera ironizó con las críticas expuestas por dirigentes del PP hace algunos meses entorno al retraso de las obras y les invitó a que las visiten para comprobar que los plazos se cumplirán.

El edificio, cuya puesta en marcha supondrá la creación de 180 empleos, contará con una superficie próxima a los 16.000 metros cuadrados y está estructurado en dos plantas y sótano.

Una de las plantas tendrá ocho módulos de residencia para un total de 112 enfermos y en la otra se ubicarán los servicios de investigación y formación.

Caldera se refirió también al convenio suscrito con el Instituto de Neurociencias de la Universidad de Salamanca con el que se pretende "aunar esfuerzos para hacer frente a una enfermedad que es la demencia más común en todo el mundo", ya que entre el sesenta y el ochenta por ciento de los dementes padecen Alzheimer.

El ministro se refirió también a los últimos datos demográficos aportados por el Instituto Nacional de Estadística, en concreto a los relacionados con la inmigración, y aseguró al respecto que se trata de un fenómeno "positivo" para España, ya que los extranjeros que se empadronan y trabajan en el país son una "fuente de crecimiento económico y de progreso social, y un elemento importante para frenar la despoblación".

En cuanto a la inmigración irregular, Caldera aseguró que actualmente hay menos personas en esta situación que cuando el PSOE accedió al Gobierno y añadió que "precisamente nosotros hemos tenido que aflorar el empleo sumergido que nos dejó como herencia el Ejecutivo del PP".

Caldera pidió a los ´populares´ que "no creen alarma, ni sean insensatos porque no tienen ninguna capacidad moral para hacer crítica y ahora no pueden asustarse porque este Gobierno esté poniendo orden".

También recordó que "la mayor entrada de inmigrantes ilegales se produjo en 2003 cuando se contabilizaron 19.000 personas, y este año estamos en torno a las 14.000, cantidad pequeña si tenemos en cuenta que en España están contabilizados 3,8 millones de extranjeros".

El ministro insistió en la "necesaria implicación de la Unión Europea y de los países de procedencia de los inmigrantes para establecer canales de vigilancia y de control" de los movimientos migratorios.

Llamó la atención sobre la entrada en España por carretera de modo irregular de personas procedentes de Europa y especialmente de Rumanía, lo que "quiere decir que han pasado por Francia y Alemania".

Caldera añadió que el Ejecutivo presidido por Zapatero "está consiguiendo que cuando los inmigrantes lleguen a nuestro país, lo hagan con contratos legales en origen y prueba de ello es que en los últimos seis meses se han contabilizado 200.000 personas".