Una marea de devotos invadió ayer Gondomar para honrar al santo "máis milagreiro" y pedirle por su salud. La romería de San Benito cuenta cada año con miles de fieles, pero en esta ocasión la cifra superó todas las previsiones. Según la Policía Local, la afluencia de ayer duplicó la del año pasado. Unas diez mil personas pasaron por la villa condal para oir misa y llevarse algún frasco de aceite bendito para curarse las verrugas.

Desde las siete de la madrugada, hora de comienzo de las misas, gondomareños y vecinos de parroquias próximas comenzaron a abarrotar las escaleras de acceso al templo de San Benito. Tres horas más tarde, el atrio parroquial albergaba ya a una multitud que afrontaba el calor con abanicos. La acumulación de fieles llegó a tal punto que las ambulancias tuvieron que trasladar a varias personas al centro de salud de A Xunqueira para que las atendiesen por lipotimia.

Peregrinaciones

No sólo el calor y la falta de espacio afectaba a los devotos. Decenas de ellos madrugaron para realizar peregrinaciones kilométricas como promesa a "San Benitiño". Algunos incluso realizaron sus recorridos descalzos para dar muestra de la firmeza de su fe al santo y pedirle por la familia. Los que optaron por el aire acondicionado del coche tampoco se libraron de la caminata, ya que se vieron obligados a estacionar sus vehículos fuera del casco urbano.

Tras ofrecer exvotos, rezar y comprar el aceite "milagroso", los asistentes se relajaron con dulces y refrescos en la romería. Algunos de ellos regresaron a casa sin dinero ni documentación. Como indicaron agentes municipales, los carteristas no se perdieron la cita religiosa.

San Antonio

La fiesta continúa hoy en Gondomar con los honores a San Antonio. A las 18.00 horas comenzarán las pujas por los animales ofrecidos al santo y, tras la subasta, se iniciará la misa seguida de procesión. La verbena cerrará las fiestas patronales de la villa condal.