27 de febrero de 2014
27.02.2014
CLUB FARO DE VIGO

García Ruiz: "El poder de los cristales está tras las nuevas tecnologías o fármacos"

"Nosotros investigamos buscando aplicaciones, desde el almacenamiento de energía o el láser hasta un chocolate o una crema cosmética", dice el cristalógrafo

27.02.2014 | 01:21

Los cristales están detrás de los fármacos que nos curan y de las nuevas tecnologías que nos rodean. El poder de la cristalografía va mucho más allá de la belleza de un diamante, que es en lo que solemos pensar cuando hablamos de cristales", dijo ayer en el Club FARO Juan Manuel García Ruiz, director del Laboratorio de Estudios Cristalográficos de Granada,. Su charla sobre "El maravilloso mundo de los cristales y su impacto en la ciencia , cultura y arte" logró, con afán divulgativo, dar al público nociones de la inmensa importancia de los estudios cristalográficos.

Presentado por Rosa Carballo Rial, catedrática de Química Inorgánica de la Universidad de Vigo, García Ruiz dio unos ejemplos del verdadero poder de los cristales: "Por ejemplo -dice-, el almacenamiento de energía, las células fotovoltaicas y el láser funcionan gracias a las estructuras cristalinas. También un buen chocolate debe cristalizar de una forma muy determinada y la calidad de los cosméticos depende de los cristales que lo forman". La colocación de sus átomos es lo que le da el poder a este material, dice el director del Laboratorio, que explicó al público por qué el orden de los átomos de los cristales marca la diferencia con otros materiales".

Los vidrios son otra cosa

Empezó realmente su charla este reputado investigador del CSIC estableciendo la diferencia entre cristales y vidrios. "Todo el mundo llama cristal a lo que no lo es, al vidrio de las ventanas, de gafas o vasos... pero entre un diamante y un carbono amorfo (el vidrio) puede haber una diferencia de 12 millones de euros", dijo con sentido del humor. "La diferencia está -añadió- en el orden de los átomos de los cristales, como un ejército en formación, y el desorden de los vidrios, como un ejército en desbandada. Los cristales son materia ordenada con propiedades fantásticas, ya desde su morfología, esa belleza canónica que nos fascina. Hay en ellos un orden interno, una geometría impecable y saber cristalizarlos permite crear estructuras determinadas. Ese es trabajo de los cristalógrafos".

Tras acudir a la historia etimológica para que se entendiera el origen de la confusión entre cristal y vidrio, García Ruiz, autor con Javier Trueba de un vídeo español que lanza el actual Año Internacional de la Cristalografía 2014, fue dando nociones al público que asentaban su mensaje básico: en la actualidad la cristalografía permea prácticamente todas las ciencias, ha llevado al descubrimiento de numerosas medicinas, por ejemplo. Y es que en los últimos 100 años se han otorgado 25 premios Nobel por descubrimientos en física, química, biología y medicina que dependen en algún grado de la cristalografía.

Con su fino sentido del humor acudió García Ruiz a esa creencia del poder curativo de los cristales de que se sirven los curanderos. "Bueno -dijo sonriendo-, yo tengo una teoría del poder curativo o seductor que da el que regales cristales como un diamante, que llega hasta enloquecer pero, si nos ponemos serios diría que lo que verdaderamente cura es la cristalografía". Explicó el profesor que en realidad la cristalografía es la disciplina que estudia la estructura de la materia, marcada por la atractiva simetría; que describe cómo se conectan los átomos en las moléculas, en los materiales, lo que permite descifrar sus propiedades y comportamiento.

"La estructura es lo que buscamos -dice- cuando tratamos de comprender cualquier cosa. Toda la ciencia se construye sobre esta búsqueda, investigamos cómo se construyen las células a partir de material reticular, citoplasma, cromosomas; cómo se agregan los cristales, como se sujetan los átomos, cómo los electrones constituyen un enlace químico entre átomos. Queremos comprender, y explicar, los hechos observados en términos de estructura" (átomos, moléculas, macromoléculas).

La comprensión material de nuestro mundo, dijo el investigador, se debe en particular a esta ciencia y la enseñanza y aplicación de la misma es fundamental para hacer frente a múltiples desafíos esenciales para el desarrollo de la humanidad. "Por eso a los cristalógrafos nos piden soluciones desde una multinacional de la estética hasta una farmacéutica".

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